?>
Córdoba

Guardianes del esperanto

A pesar de no tener una sede propia, hay cordobeses que mantienen vivo el idioma. En octubre, se hace en Villa Carlos Paz el Congreso Nacional.

Luego de más de 40 años de recorrer locales prestados, departamentos de amigos y rincones en bibliotecas, un cuarto de tres por tres es el último reducto del esperanto en Córdoba.

Allí, una antigua vitrina, un aparador, un exhibidor de madera pintada y un centenar de clavos en las cuatro las paredes sostienen el inestimable material que hay escrito en ese tan particular idioma.

En la habitación, que está casi al final de una tradicional casa de barrio General Bustos, Eloísa, Antonio, Hugo, Gustavo, Rosina y Carolina se reúnen “cada vez que pueden” y, merienda de por medio, no hablan de otra cosa que no sea del idioma que el polaco Lázaro Zamenhof inventó en 1887.

Tienen diferentes edades y profesiones diversas, pero los une una pasión muy difícil de comprender para aquellos que jamás oyeron hablar ni siquiera de la existencia de este idioma de laboratorio que, a 125 años de su creación, sigue dando que hablar.

La gloria. Aunque nunca llegó a explotar, como aseguran sus cultores sí lo hizo en Europa y en Asia, el esperanto ha tenido sus años de gloria en Córdoba. Fue allá por las décadas de 1970 y 1980. “Teníamos muchos alumnos, en distintos turnos”, recuerda Rosina Zaninetti, una piamontesa que se vino a Córdoba a los 22 años y que es la más antigua defensora del idioma en la ciudad.

“Uno de los grandes problemas es que nunca logramos acceder a un local propio, eso hizo que siempre viviéramos cambiándonos de lugar, y no es lo mismo”, aporta Antonio Rampulla, el dueño de la casa donde se atesora todo (o casi todo) lo que hay escrito en esperanto en la ciudad.

Libros, folletos, gramáticas, notas, cuadros y hasta viejos pósters ochentosos escritos en esperanto (obvio) acompañan al retrato del creador de la lengua y a la bandera oficial del idioma. Es verde (representa el reconocimiento mutuo de la comunidad esperantista), con una estrella de cinco puntas (cada una simboliza un continente). “También tenemos discos de vinilo, con canciones cantadas en esperanto”, apunta Antonio.

“Antes de venir acá, el último lugar donde estuvo la Asociación Cordobesa fue un departamento prestado por una señora, pero se enfermó muy grave y nos tuvimos que ir cuando sus hijos se hicieron cargo de los bienes”, lamenta Eloísa Rico, otra ex docente de la lengua. Gustavo lo dice más claro: “Somos como nómades. Otras asociaciones en la Argentina han tenido la suerte de crecer gracias a disponer de un espacio propio”.

Como en una clase. En la charla, los esperantistas mezclan el castellano con el idioma que los apasiona. Como en una clase de esperanto básico, a su turno, traducen términos (“Córdoba se dice Kordobo”, explica Eloísa), aportan reglas gramaticales (“los sustantivos terminan siempre en ‘o’ y los adjetivos en ‘a’”, refiere Antonio) y cuentan por qué es tan fácil aprenderlo (“en la gramática de esperanto no hay excepciones, todo es absolutamente regular”, según Rosina).

...........

Octubre

Kordobo 2013. Congreso Argentino de Esperanto se hará del 12 al 14 de octubre, en Villa Carlos Paz: www.esperanto.org.ar

............

“Estas tiom malgranda la forto ke oni devas fari por lerni esperanton, kaj tiom grandaj la profitoj atingeblaj, ke neniu devus malspari la oportunon lerni gin”, Lev Tolstoj *

...........

* “Son tan pequeños los sacrificios que todo hombre del mundo moderno tendrá que imponerse para aprender el esperanto, y tan grandes los beneficios que puede alcanzar, que nadie se debe sustraer a estudiarlo”, León Tolstoy

........

Qué es

En 1887. El esperanto es una lengua auxiliar artificial creada por el polaco Lázaro Zamenhof en 1887, con la esperanza de que se convirtiera en una segunda lengua internacional.

Unión mundial. Es la lengua planificada más hablada del mundo. No sirve para suplantar los idiomas maternos, sino para facilitar la comprensión mutua.

Viajar. Miles de jóvenes viajan hoy por el mundo y se alojan en hogares de esperantistas en otros países.

Vocabulario. Se extrajo de muchos idiomas, pero con reglas propias del idioma. Es perfectamente regular.

Gramática. Se basa en 16 reglas sin excepciones y su alfabeto es fonético (a cada sonido corresponde una sola letra y viceversa).

........

Carolina

Con 24 años, Carolina Garrote es, sin temor a errarle, la esperantista más joven de Córdoba. Hija de Hugo, estuvo en contacto con la lengua desde siempre, pero recién el verano pasado se puso verdaderamente a aprenderlo. “Yo estudio Economía en la facultad y no es fácil encontrar gente con quien hablar”, explica, mientras en su Samsung Galaxy muestra perfiles y grupos en Facebook que son hoy la esperanza del esperanto. Carolina cuenta que es fácil aprenderlo, que no hacen falta más que ganas. “Ojalá que a través de Internet se pueda empezar a generar de nuevo un interés en los jóvenes”, dice.

.........

Antonio

Antonio Rampulla es el dueño de casa. Pausado y tranquilo para hablar, le preocupa sobre manera que se conozca y difunda todo el material escrito en el idioma. “El Martín Fierro, la Biblia, el Corán, El Quijote, todos los clásicos, antologías de casi todos los idiomas”, detalla mientras aprieta en sus manos uno de los pocos diccionarios español-esperanto que quedan dando vueltas en Córdoba.

........

Rosina

Todavía le quedan vestigios de su acento italiano a Rosina Zaninetti. Habla poco y bajito, pero su esperanto es claro y modulado (para los que lo entienden, claro). Fue maestra del idioma durante los años en los que los esperantistas eran cientos, allá por los 70. “Todos los años se hace un congreso mundial y yo visité uno, en Brasilia. Fue hermoso, había gente de todo el mundo, cada uno con su idioma, pero el conjunto conectado a través del esperanto”, cuenta mientras el resto debate sobre el pasado y futuro de la lengua.

........

Gustavo

Cada vez que Gustavo habla, se hace un profundo silencio en el grupo. Su pronunciación del esperanto es firme y precisa (para los que saben qué está diciendo). Aporta detalles técnicos de fonética y un dato clave: “La gente cree que somos personas raras. Que el idioma tiene que ver con el esoterismo o algo ‘del diablo’. No somos más que personas que tenemos una pasión en común: un idioma”.

...........

Eloísa

“Coca” para los amigos, Eloísa Rico es la extrovertida del grupo. Durante más de tres décadas se dedicó a enseñar y a difundir el idioma que la apasiona, y hoy, cada vez que puede (como ahora), no pierde oportunidad para asegurar que no está muerto. “Mal puede estar en el ocaso una lengua que se actualiza, que es motivo de congresos en el mundo. En China, Japón y Corea se enseña en todos los niveles y en algunos países de Europa, donde hay muchos dialectos, es un medio para comunicarse”, relata mientras comparte el té, vainillas y exquisitos (doy fe) alfajores de maicena con sus amigos esperantistas.

.........

Hugo

Es hijo del “Maradona” de los esperantistas en Córdoba: Eño Hugo Garrote, un santafesino que aprendió el idioma carteándose con un expedicionario croata y que falleció el año pasado habiendo dejado la vida para que el esperanto se siguiera hablando. “Gracias al esperanto conocí gente del todo el mundo. Aún hoy, como nuestra dirección figura en las guías, recibimos a turistas esperantistas que pasan por Córdoba. Es un idioma que se cultiva en la juventud –sirve para viajar y conocer personas– y en la vejez –cuando la gente se jubila–. Hay pocos en edad adulta”, detalla.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo