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Córdoba

En escuelas exigentes hay menos drogas

Una investigación de UNC detectó ciertos factores protectores a la hora de prevenir el consumo de drogas entre adolescentes. La exigencia de la escuela es clave.

Hace rato que el consumo de drogas en la escuela dejó de ser tabú. De esto sí se habla, especialmente cuando es noticia. Este año, por ejemplo, se supo que en una escuela de barrio Alberdi un estudiante fue golpeado por sus compañeros. Aconteció después de que el chico los filmara consumiendo marihuana en clase. Y que en San Francisco otro estudiante fue sorprendido con estupefacientes en el colegio. Noticias que reflejan rostros, pero que eluden el contexto.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) desterró la creencia de que el único responsable es el adolescente. Y, con la idea de ayudar a la prevención, detectó ciertos factores protectores que actúan como “vacunas” a la hora de reducir las chances del consumo. El nivel de exigencia de una escuela fue el protector por excelencia.

“Cuando se habla de drogadicción en la escuela, muchas veces se apunta al joven. Qué consumió, cómo y dónde. Pero nosotros sostenemos que se trata de una construcción social. Por decisión u omisión, hay una escuela que avala, padres que descuidan y un Estado que no se ocupa del tema”, explicó Marcela Lucchese, investigadora a cargo del estudio.

La investigación fue realizada en cuatro años y presentada en octubre del año pasado. Tomó como base la estadística de la Segunda Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Se centró en 20 de las 93 respuestas aportadas por más de 4 mil estudiantes cordobeses de entre 13 y 17 años. Y con los resultados, se trabajó en terreno con 10 escuelas de la provincia.

“Descubrimos que el consumo disminuye en aquellos estudiantes que perciben que su escuela les exige mucho. Esto tiene que ver con la cuestión académica, es decir, con lo que estudian. Y la disciplinaria. Cuando la institución tiene reglas claras ayuda muchísimo”, agregó Lucchese.

A través del análisis estadístico de los datos de Sedronar, más el trabajo de campo, se detectaron cuatro protectores fuertes (ver “Lo que detectó...”). El nivel de exigencia de una escuela, la organización institucional, el sentido de pertenencia del estudiante y la participación de los padres actúan como factores protectores.

También se encontraron diferencias sustantivas en el consumo, de acuerdo al tipo de escuela. Según este estudio, el consumo de adolescentes aumenta en colegios de turno tarde (en comparación con los de la mañana); de gestión pública (en comparación con privadas); y cuando se dispone de dinero en efectivo.

Qué consumen. La encuesta de consumo de Sedronar se realiza cada dos años. La última fue publicada en 2011. Según este estudio, que abarcó una muestra de 4.593 estudiantes de entre 13 y 17 años detectó lo siguiente:

>> Marihuana. Es consumida por el 11,8 por ciento de los estudiantes. El promedio está por encima de la media nacional: el 10,4 por ciento de los estudiantes argentinos la consume.

>> Alcohol. El 62,2 por ciento de los estudiantes reconoció que se emborrachó al menos una vez en el último mes. La cifra se mantiene estable desde 2001, no así con la marihuana que viene en franco aumento.

>> Cigarrillo. Fuma el 25,2 por ciento de los estudiantes.

Qué hacer. A la hora de prevenir estas situaciones, los investigadores recomiendan: “Con prohibir e impartir miedo no hacemos nada. Tampoco sirve de mucho tener sólo información, sin contexto. Tenemos que focalizar en la parte positiva. En todas aquellas cosas que protegen a los jóvenes. Porque a la larga, ellos no están solos en esto”, explicó Ruth Fernández, directora del estudio.

Varones. Los chicos consumen más alcohol que las mujeres. Aunque últimamente la brecha disminuye.

En detalle

>> Integrantes. El estudio “Consumo de sustancias y escuela: Un estudio en adolescentes escolarizados de Córdoba”, fue una tesis de doctorado en Ciencias de la Salud de la UNC. Fue realizada por Marcela Lucchese. Participaron María Soledad Burrone, Julio Enrique Enders y dirigió Ruth Fernández.

>> Los datos. Se tomaron 20 respuestas sobre un total de 97 de la Segunda Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media del Sedronar. Con esta información, los investigadores acudieron a 10 escuelas de capital e interior provincial a realizar un trabajo de campo.

>> El tiempo. La investigación se desarrolló en cuatro años. Fue presentada en octubre del año pasado y publicada en abril de 2013.

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Opinión: Con retener no alcanza. Por Natalia Lazzarini

Desde la sanción de la Ley Nacional de Educación, número 26.206, la secundaria dejó de ser terreno de élites. El nivel medio se hizo obligatorio y, en 10 años, la matrícula creció un 14 por ciento en Córdoba, según datos del Ministerio de Educación provincial.

Esta es una muy buena noticia acompañada por otra que no lo es tanto: en muchas escuelas, el mandato es retener al alumno a cualquier precio para evitar que quede fuera del sistema. Es lo que relataron los docentes a investigadores de este estudio.

Sin embargo, con retener no alcanza. Es contraproducente para la escuela, porque no tiene herramientas para garantizar la calidad. Y para el estudiante, porque habrá pasado cinco años recibiendo un capital cultural que no le servirá para desarrollarse luego como ciudadano.

 

 

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