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En San Martín, se va la penitenciaría

Los internos de San Martín se preparan para un inminente traslado a la cárcel de Bouwer.

Con minuciosas requisas a los 800 internos, se dio el puntapié inicial al traslado de la Penitenciaría de barrio San Martín hacia el “lejano” Complejo Penitenciario Padre Luche­sse, en la vecina localidad de Bouwer, al sur de la ciudad de Córdoba. 

La fecha del desalojo de la Penitenciaría (anunciado varias veces en los últimos años) no fue confirmada por el Gobierno provincial, que sostuvo la necesidad de resguardarla por cuestiones de seguridad. Sin embargo, trascendió que la mudanza se concretaría en los próximos días, en el marco de un importante operativo de seguridad en el que participarían efectivos especializados del Servicio Penitenciario y fuerzas especiales de la Policía de Córdoba. 

Los presos que serán trasladados están en las etapas 3 y 4 del tratamiento penitenciario, estos es que ya cumplieron más de la mitad de sus respectivas condenas, haciéndolo con buena conducta. 

A diferencia de los pabellones colectivos de la Penitenciaría de San Martín, los presos tendrán en Bouwer celdas individuales y con cerradura magnética. Pese a tratarse de una cárcel nueva, “nueva”, es muy resistida entre los presos condenados, que prefieren la prisión de Cruz del Eje y hasta el centenario edificio de barrio San Martín, escenario del sangriento motín de febrero de 2005. 

Los empleados del Servicio Penitenciario también se preparan para la mudanza: varios que estaban de licencia fueron convocados en las últimas horas, ante el inminente traslado. 

De acuerdo con los últimos datos publicados por el Gobierno provincial, correspondiente al año 2013, en San Martín había 757 condenados. En Bouwer ese año había 3.046 internos, pero desde entonces se realizaron obras de ampliación para concretar el cierre de la centenaria Penitenciaría. En las otras cárceles cordobesas había 3.174 personas privadas de su libertad, entre procesados y condenados. La mayoría de los presos cordobeses no tienen condena firme: el 42 por ciento tenía condena, según esos mismos datos oficiales. 

Desde hace varios años los vecinos de barrio San Martín hablan de la “mudanza de la cárcel”. Aunque se había anunciado varias veces, recién el último 1º de febrero José Manuel de la Sota la confirmó en su discurso ante la Legislatura que se haría este año: “Quiero hacerles un anuncio que a lo mejor ustedes no esperan: la ciudad va a tener otro hermoso parque, que será el espacio verde en el predio que ocupa el Establecimiento Carcelario Nº 2 de barrio San Martín”, dijo.

Un parque público en la mítica cárcel del motín

“Esta obra que deseamos –a pedido de todo el vecindario– iniciarla lo más pronto posible, comenzará a ejecutarse una vez que estén concluidas las obras que se realicen en Bouwer para garantizar a los internos que están en el penal de barrio San Martín el traslado a instalaciones modernas, confortables y adecuadas como las que está llevando adelante nuestro Servicio Penitenciario Provincial por cuenta propia, con mano de obra propia”, dijo el gobernador De la Sota el 1º de febrero, al anunciar la mudanza y que el enorme y codiciado predio no tendrá como destino levantar edificios, sino un paseo público con espacio verde. 
Pese al silencio del Gobierno, el cierre de la cárcel donde hace una década se registró el motín más sangriento de Córdoba, está en marcha.

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