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Córdoba

En Ampliación San Pablo, mandan los jóvenes

El presidente del Centro Vecinal tiene apenas 21 años, y el más joven en la historia de Córdoba. La mayoría de la comisión tiene menos de 30.

Tienen entre 18 y un poco más de 30 años. Se juntaron, se hicieron amigos y salieron a la calle, aunque no precisamente para ir al boliche: le dieron para adelante y se convirtieron en la primera Comisión Directiva más joven de un Centro Vecinal de la ciudad de Córdoba.

Juan Arancibia, el presidente de la organización barrial de Ampliación San Pablo, tiene apenas 21 años, y es el más chico entre todas las autoridades vecinales en la historia de Córdoba. Cuando muchos eligen no involucrarse, este grupo de chicos que proviene de familias con distintos colores políticos y sociales, consiguió armar una lista propia y desplazar en las urnas al histórico dirigente del peronismo de ese barrio: el ex concejal Guillermo Kraisman.

En la campaña lograron aumentar el número de votantes, que tuvo un electorado de 1.100 vecinos, y conseguir el triunfo por 200 sufragios de diferencia. “Nos veían como los pendejos y acá estamos”, se confiesa una de las chicas que está en la comisión, que asumió el 29 de octubre pasado.

Juan está en primer año de la carrera Comunicación Social y trabaja en la Agencia Córdoba Joven, desde donde participa también en La Militante, la corriente joven del delasotismo. Pero en la charla, aclara: “Acá somos apolíticos, todos por el barrio”. Y esa expresión se refleja al hablar con los otros chicos, algunos con vínculos con la dirigencia sindical y política, y otros con la dirigencia vecinal. Pero a la hora de dirigir el Centro Vecinal, la política partidaria queda afuera de la sede.

“Nuestros objetivos son tener una cancha de fútbol y poder techar el playón. Veremos si en un año electoral podemos conseguir que nos vayan donando las chapas. Acá trabajamos todos”, insiste Juan, al hablar junto con sus compañeros en la plaza principal que ellos mismos pintaron hace poco tiempo.

A diferencia de otras comisiones vecinales, ellos se pusieron al hombro el arreglo del barrio, en el caso de los espacios verdes, y generaron actividades diversas, como los festejos por el Día del Niño, y desfiles solidarios. El próximo evento será el “pesebre viviente” que tienen previsto para el sábado 20.

En la sede del Centro Vecinal se desarrollan múltiples actividades.

“Nuestro eslogan en la campaña fue experiencia, juventud y honestidad”, cuenta Juan. Para la campaña, hicieron una encuesta en la que relevaron los problemas del barrio. “Tenemos un Facebook, donde recibimos los reclamos, pedidos, y vamos respondiendo”, explica Nicolás Bizzi, de 18 años, que junto con otros chicos, Fernando Figueroa (20) y Stefanía Villalba (26), está a cargo del área de Prensa del Centro Vecinal.

Las tareas de Acción Social están en manos de Romina Fermani (31) y Ruth Simbrón (31), quienes cuentan que la sede tiene actividades para unos 300 niños, y que entre las acciones barriales también hay un tiempo para la amistad. “Sí, se puede decir que somos amigos. Para distender un poco nos juntamos en la sala de bochas, los viernes para charlar”, comenta Romina, que está embalada con los preparativos de la Navidad.

Entre los chicos está la idea de mantener a quienes han dejado un buen trabajo en el Centro Vecinal, por lo que reciben el apoyo de los mayores en otras áreas, como Tesorería, Infraestructura y en la Secretaría, aunque el oído sobre lo que quieren los vecinos lo ponen ellos.

“Trabajamos mucho para tener un colectivo, para que los estudiantes puedan llegar a la Universidad porque nos sacaron una línea, juntamos firmas. Estamos esperando porque ya no pasa más”, dice Juan, quien apuesta a dar respuesta a los estudiantes de Ampliación San Pablo.

Otra de las ideas que tienen es seguir potenciado el uso de las redes sociales para captar lo que tienen sus vecinos, y mantener abiertas las puertas de la sede. Todos coinciden en que la aparición de una lista joven generó resistencia entre los mayores del barrio, pero consiguieron que chicos desde 16 años participen en las elecciones y realicen actividades.

La apuesta más ambiciosa que tienen es contagiar a otros barrios para alentar la participación juvenil en las organizaciones sociales.

“Trabajamos sin colores políticos, acá se colabora para la gente y el desafío es seguir participando, integrar, seguir haciendo y que haya ideas nuevas”, agrega Juan que, pese a su corta edad, habla como si ya fuera un dirigente barrial de años. Es que pese a que es joven, ya tiene su trayectoria: a los 15 se involucró en el Centro Vecinal con tareas de Comunicación.

“Se van sumando cada vez más, hay que transmitirle a la zona que se pueden organizar muchas cosas. Hay que escuchar y buscar ideas nuevas. Nos podemos equivocar porque somos jóvenes, pero estamos comenzando algo que recién empieza”, dice Juan, quien tiene el aporte de sus compañeros ante cada uno de los comentarios.

Después de cada día de trabajo en la sede barrial, hay vida juvenil para sacarse los sinsabores que dejan los reclamos, como alumbrado y más seguridad, por lo que las juntadas son los viernes, donde se reúnen como amigos. Ese es el momento para relajarse un poco. “Somos un grupo también para juntarnos”, dice una de las chicas de la comisión, para resaltar que la clave es apostar al cambio.

“Nos teníamos fe que ganábamos y acá estamos”, afirma otra de las jóvenes, con cara de que tienen pilas para rato para trabajar por el barrio.

Perfil
Juan, el Presi más joven
Juan Arancibia tiene 21 años, y desde los 15 colabora en el Centro Vecinal de Ampliación San Pablo. Asumió en octubre pasado como presidente y se convirtió en el más joven de la historia de Córdoba. Fuera de la sede, trabaja en la Agencia Córdoba Joven, participa en el grupo delasotista La Militante y estudia Comunicación Social. La mayor parte del tiempo la pasa en la sede vecinal. Viene de una familia de comerciantes, sin participación política ni sindical. “Yo salía de la secu y me venía al Centro Vecinal, desde los 15 años, cuando hacía Prensa porque me gustaba”, cuenta.

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