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Córdoba

¿El primer verano cordobés sin cortes de agua?

Luego de muchos años con problemas de agua, la próxima temporada se anticipa tranquila. Muchas lluvias y la concreción de obras alivian el panorama.

Merced a un 2014 muy lluvioso y a una serie de obras hídricas encaradas por la Provincia, este próximo verano puede convertirse en el primero, después de muchos, sin que haya problemas graves de falta de agua en Córdoba. 

Así lo reconocen autoridades provinciales, municipales y de empresas y cooperativas de agua de nuestra provincia, muchas de las cuales debieron lidiar de lo lindo en años anteriores con una crisis hídrica que parecía haber llegado para quedarse para siempre.

En lo que va de 2014, han caído sobre la ciudad de Córdoba y el Gran Córdoba unos 453,3 milímetros de lluvia, un 52 por ciento más de agua que los 298,2 milímetros precipitados hasta fines de octubre de 2013. Una diferencia muy marcada, que ha llevado a que todos los diques de la provincia estén hoy rebosantes de agua (ver infográfico). Y eso, claro está, tranquiliza los ánimos.

“Este verano será más tranquilo, con muchos menos problemas”, le dijo a Día a Día Edgar Casteló, secretario de Recursos Hídricos de la Provincia. “Estamos con un buen abastecimiento de agua en toda la provincia. Muchos pozos se han recuperado, y los ríos y arroyos traen buen caudal. Y el pronóstico dice que habrá precipitaciones medias, lo que también es alentador”, confió el funcionario.

Asimismo, Casteló destacó las obras encaradas este año por la Provincia en aquellas zonas más críticas, sobre todo en Sierras Chicas y Punilla. “Igual –advirtió–, pueden presentarse problemas inesperados. Pero, la situación no será crítica como en los veranos anteriores”.

Mucho mejor. El pronóstico optimista de la Provincia es compartido por los municipios que venían sufriendo serias dificultades para garantizar el servicio de agua potable a sus vecinos. 

“El servicio va a mejorar sustancialmente este verano. A las mayores lluvias, se suma la terminación del acueducto desde Río Ceballos (que se inaugura esta semana), que garantizará la provisión para varios barrios críticos”, aseguró Sergio Cornejo, intendente de Salsipuedes, localidad que en años pasados llegó a sufrir peleas entre los propios vecinos por la falta de agua. “Igual, este verano todavía continuarán las cargas con camiones cisterna para algunas zonas”, anticipó el jefe comunal

En Unquillo y Río Ceballos, la sensación de alivio es la misma. “Este año venimos mucho mejor. En 2013, para esta época, el dique La Quebrada estaba 13 metros por debajo del vertedero, y hoy está prácticamente lleno”, comparó Raúl Hoya, presidente de la Cooperativa de Agua de Unquillo. “Además, el avance de las obras que encaró la Provincia es importante, lo que nos hace pensar en que no habrá mayores inconvenientes en los meses de verano”, sostuvo.

En esa localidad se culminó el acueducto que llega desde la planta La Calera, abastecida por el dique San Roque, y se está completando la ampliación de dos de las principales cisternas que alimentan la red local.

“Es un año muy alentador, como no teníamos hace años. El embalse está casi lleno. No deberíamos tener problemas en este verano”, dijo por su parte Oscar Suárez, titular de la Cooperativa de Agua de Río Ceballos, ciudad que en los últimos años tuvo que aplicar cortes rotativos al servicio para poder morigerar la severa bajante del dique La Quebrada.

Hiperconsumo. Donde son un poco menos optimistas es en Carlos Paz. En la principal villa serrana de la provincia no se animan a descontar problemas hídricos para el próximo verano. “Es que hacen falta muchas obras importantes para ampliar la capacidad de la red de distribución. En verano se llega a triplicar la demanda”, señaló Alejandro Eguiguren, gerente de la Cooperativa de Agua de La Perla de Punilla (Coopi).

“Este verano podremos tener crisis puntuales por hiperconsumo. Lo importante será que llueva cada 10 días, de manera que la gente riegue menos”, explicó el directivo de la cooperativa que abastece a unas 40 mil cuentas en esa localidad del Gran Córdoba.

¿Y Aguas Cordobesas? En Córdoba Capital el panorama para el verano también es alentador. “En principio no vemos problemas. Los embalses tienen mucha agua y hemos hecho tareas de mantenimiento para responder a los picos de demanda”, aseguró Marcela Dávila, vocera de Aguas Cordobesas.

Asimismo, Dávila explicó que están haciendo controles permanentes sobre la calidad del agua, sobre todo ahora que llegan las altas temperaturas y en el lago San Roque comienzan a proliferar las algas. 

De cara al futuro, la Provincia avanza con el objetivo de ampliar las fuentes para Córdoba Capital. Edgar Casteló, secretario de Recursos Hídricos, le anticipó a Día a Día que el entubamiento del canal Los Molinos-Córdoba podría comenzar en el primer trimestre de 2015. El proyecto cuenta con el financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

“Estamos viendo la posibilidad de que la Provincia pueda comenzar cuanto antes con la obra y que la CAF después realice los desembolsos correspondientes”, señaló Casteló. El entubamiento del canal permitirá duplicar el volumen de agua que llega desde el embalse Los Molinos a esta ciudad.

Opinión, por Gabriel Esbry
 
Aprendamos de la sed que supimos padecer
 
Muy equivocados estaríamos los cordobeses si, ahora que tendremos un verano tranquilo en materia de disponibilidad de agua, nos relajamos y volvemos a derrochar tan vital recurso. 

En verano, los niveles de consumo suelen dispararse hasta 500 litros per cápita en la ciudad de Córdoba, 10 veces más que lo que la Organización Mundial de la Salud considera suficiente.

Córdoba es una provincia semiárida, condición que se agravó por la pérdida de bosques nativos, lo que ha modificado el natural ciclo de regeneración hídrica. Así las cosas, nada nos asegura que en los próximos años llueva como lo hizo en 2014. Ni que las obras que se han encarado alcancen para atender a una población en crecimiento. 

Por eso, mejor que hayamos aprendido de la sed que supimos padecer, y pensemos dos veces antes de dejar abierta una canilla al “cuete”.

 

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