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Córdoba

El odio de los funcionarios de la dictadura con Garzón Maceda, en archivos desclasificados

En 1977, en una reunión diplomática, funcionarios de la dictadura dijeron que las denuncias por Derechos Humanos eran de activistas subversivos: Lucio Garzón Maceda y Gustavo Roca, entre otros. 

Los abogados cordobeses Lucio Garzón Maceda y Gustavo Roca (fallecido) son los protagonistas de un párrafo entero en un documento desclasificado por Estados Unidos, uno de los 3.300 archivos que eran secretos y por gestiones de Argentina, los ordenó compartir el ex presidente estadounidense Barack Obama y fueron entregados por Donald Trump a Mauricio Macri en su visita a la Casa Blanca, este jueves.

En la página 288 del archivo que reúne a la mayor parte de los documentos desclasificados, figura un memo de quien era en junio de 1977 consejero de Seguridad Nacional del gobierno del presidente James Carter, Zbigniew Brzezinski, dirigido al secretario de Estado, Cyrus Vance, en el que se relata una reunión de la que participaron el propio Vance, el embajador Terence Todman, el ministro de Relaciones Exteriores de la dictadura militar argentina, Oscar Antonio Montes y el asesor (nombrado como ministro en el memo), Juan Carlos Arlía. En ese encuentro se consignan los pedidos de los funcionarios argentinos para que se reconsidere la negativa de Estados Unidos para avalar préstamos del Banco Mundial por las denuncias de violaciones de Derechos Humanos en el país.

Montes dice en ese encuentro que en Argentina "sólo se aplica el estado de sitio contra los terroristas criminales" y que regía el Estado de Derecho. Y Arlía completa, en el párrafo que nombra a los abogados cordobeses:

"Arlía dice que la información más abundante sobre Argentina en Estados Unidos estaba siendo provista por cinco activistas subversivos: Roberto Guevara, hermano del Che, Lucio Garzón Maceda y Gustavo Roca (ambos abogados de miembros del ejército revolucionario), Pedro Duhalde y Lily Massaferro. Guevara y Roca estan trabajando con Brady Tyson en la Comisión de Derechos Humanos del Departamento de Estado. Y Roca fue detenido en Dinamarca por robar supermercados y andar con papeles de identidad falsos. Y a esto lo hemos discutido con Miss Derian", dice el documento, que dijo el funcionario argentino.

El párrafo dentro del documento desclasificado donde se descalifica a Garzón Maceda.

Garzón Maceda se enteró de su aparición en el documento desclasificado por Día a Día. "Para ellos fue una derrota muy grande nuestra declaración en el Congreso. Nunca se imaginaron que íbamos a ir ahí, pensaban que sólo íbamos a poder denunciarlos en la Universidad de Moscú", dice.

Entre el 28 y el 29 de setiembre de 1976 Garzón Maceda y Roca denunciaron ante el Congreso de Estados Unidos las violaciones a los Derechos Humanos en el país. Quien había sido invitado era el poeta Juan Gelman, quien desistió de ir porque justo en ese momento habían secuestrado a sus hijos Nora, de 19 años, y Marcelo, de 20,  junto con su esposa, María Claudia Irureta, embarazada de siete meses y ofreció a la directora de Amnesty, Patricia Linney, a Garzón Maceda, quien acababa de llegar a París, en el inicio de su exilio. Era quien venía con información más fresca y podía ser más útil que nadie. Poco después de que tomara el poder la dictadura, incendiaron el estudio jurídico de Garzón Maceda y Roca y varios abogados que trabajaban con ellos habían sido secuestrados: Mario Hernández, Roberto Sinigaglia, Carlos Altamira y Eduardo Sanjurjo. En agosto cruzaron a Brasil y mientras Garzón Maceda llegó a París, Roca terminó en Madrid. Convenció a todos en ir juntos.

"Nunca se imaginaron que íbamos a ir ahí, pensaban que sólo íbamos a poder denunciarlos en la Universidad de Moscú"

"Cuando nosotros hablamos ante el Congreso, muchos estaban vivos todavía. Fue la primera denuncia contra la dictadura. Y entonces Henry Kissinger les dijo a los militares que hicieran todo lo que tenían que hacer rápido, hasta enero, porque en febrero asumiría Carter y ya no tendrían ningún apoyo", reflexiona.

Ante el Congreso norteamericano, Garzón Maceda y Roca hablaron de La Perla y Campo de la Ribera, los dos centros clandestinos de detención más importantes de Córdoba. Además de 1.600 detenidos había 800 desaparecidos. "Estas 800 personas son los rehenes del general Menéndez y es de estos campos de concentración de donde son sacados. Son los ciudadanos que luego aparecen acribillados a balazos; y la explicación es que han muerto en tiroteos entre la guerrilla y fuerzas de seguridad", dijo, entonces, Garzón Maceda.

"Fue tan fuerte que la dictadura montó una campaña para denostar a los dos testigos ante el Congreso de Estados Unidos. Con materiales que nos robaron del estudio, quisieron demostrar que no éramos trigo limpio, decían 'miren quién fue a declarar'. Salió publicado en todos lados y de esa manera se supo que se había denunciado en Estados Unidos. Todos se vieron obligados a publicar eso. Jacobo Timerman, incluso, puso que éramos terroristas y luego le tocó a él, que también habló ante el Congreso de Estados Unidos. Una de las cosas que aún recuerdo es una solicitada que firmaron las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba y muchos de sus profesores en la que afirman que todo lo que denunciamos era falso, todas mentiras. Salió una semana después de nuestro testimonio, en octubre de 1976", rememora Garzón Maceda.

Un juez de la dictadura lo declaró traidor a la patria y recién en 1984 pudo regresar al país, un año después del regreso de la democracia. No sorprende: los documentos desclasificados demuestran que era uno de los enemigos más odiados por el regimen.

 

 

 

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