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Córdoba

El gran gesto de un grupo de alumnos con un perro callejero

Los chicos de sexto grado de la escuela Vicente Fidel López se hicieron la campera de la promo con la estampa de Azulado, un perro que vivía en el colegio. Amores perros, si los hay. 

Los alumnos de sexto grado de la Escuela Primaria Vicente Fidel López, de barrio Talleres Oeste, presentaron este lunes la campera y la remera de la promoción, una costumbre que se hace en todos los colegios en los últimos años.

Hasta ahí, nada nuevo. Lo que sucede es que esa prenda, que los identificará durante todo este año como la nueva camada de egresados, esconde una historia de amores perros digna de imitar.

En el reverso de la campera roja, una estampa se lleva todas las miradas. El protagonista de esa foto es Azulado, un perro callejero que vivió casi tres años en la escuela, cual un portero celoso de sus blancas palomitas.

Amores perros.

Por cuestiones de espacio y condiciones, el perrito fue dado en adopción. A mediados del año pasado, fue entregado a una mujer que lo adoptó y se lo llevó a vivir con ella.

Sin embargo, los chicos no dejaron de extrañar a su fiel mascota comunitaria. Por eso, decidieron homenajearlo y tenerlo siempre presente en su campera de la promo. 

El último lunes, ante las autoridades y padres del Vicente López, las tres divisiones de sexto grado hicieron el acto formal de presentación de las vestimentas. Y el invitado de honor fue Azulado, que apareció de sorpresa con su nueva dueña.

Lorena Sosa, mamá de una de las alumnas, contó a Día a Día que el acto fue muy emotivo y que todos los chicos estaban felices porque volvieron a reencontrarse con su amigo más fiel, el compañero que todos quieren tener. 

Un espíritu libre

Azulado, bautizado así por los mismos chicos del cole porque tiene un ojo azul y otro marrón, vivía en la plaza que está al frente del colegio. Poco a poco, fue ganando terreno y comprando todos los corazones. En cuestión de poco tiempo, se adueñó del colegio, dormía en las aulas y jugaba con los chicos en el recreo. También hacía guardia en la puerta del establecimiento, celoso de sus amigos de blanco.

Por cuestiones lógicas, Azulado fue dado en adopción a María José. Ya hace un año que el perrito vive con ella, aunque sigue siendo un espíritu libre. 

Los alumnos sufrieron mucho la separación. Por eso, María creó un grupo en Facebook para que los chicos pudieran seguir en contacto con el perrito y ver que realmente se encuentra bien. 

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