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El calefactor se enciende en 200 pesos

Sólo el chequeo de un gasista matriculado arranca en los 200 o 250 pesos por artefacto. Según los especialistas, son muy pocos los precavidos.

El brusco descenso de la temperatura que se extenderá durante toda la semana, y que augura mínimas de muy pocos grados, encendió los calefactores en los hogares, y con ello los riesgos por mala combustión o por falta de ventilación. 

Según los gasistas matriculados consultados, una revisión de calefactores cuesta entre 200 y 500 pesos por artefacto, mientras que la limpieza o reparación tienen costos aparte. 

“La verdad es que son muy pocos los que hacen revisión preventiva, porque la gran mayoría llama cuando algo funciona mal, cuando tiene que rehabilitar la conexión o cuando les piden algún certificado de instalación”, reconoce Daniel Ozan, matriculado de la ciudad de Córdoba. “Una revisión correcta tiene que incluir un chequeo de rejillas de ventilación, de sombreretes, y ver cómo quema cada artefacto”, describe. 

“No hay conciencia en seguridad, hay muchísimas casas que están fuera de norma y cuando les decís que hay que poner rejillas creen que les querés sacar la plata, y no ven que es indispensable para que haya renovación de aire, no dimensionan el riesgo”, apunta Ozan. 

Dante Larrahona coincide en que son pocos los precavidos, y dice que en general lo llaman cuando algún calefactor no arranca. “Alguno que otro llama porque tiene temor de manipular un calefactor después de muchos meses que estuvo apagado, pero son muy pocos”, afirma, y cuenta que lo más frecuente es encontrarse con conductos tapados por el desuso. 

Según Alberto Tula, estos primeros fríos no han disparado tanto la demanda de consultas: “Cuando vengan dos o tres días seguidos sin sol, van a llover las llamadas”, aventura. Y reafirma que recibe la mayoría de llamados cuando el usuario detecta alguna falla. “La gran mayoría llama tarde, son pocos los que llaman antes de prenderlos”, coincide. Sus chequeos arrancan en 500 pesos por artefacto. 

Cristian Salerno considera que las tragedias suceden por falta de conciencia de seguridad, y porque por ahorrar unos pesos, al trabajo del gasista lo hace cualquiera. “Yo cobro 300 pesos más o menos por revisar cada artefacto, aunque varía según el tipo de calefactor, pero está el vecino o el pariente que se ofrecen por mucho menos y eso es un riesgo, hay que contratar matriculados”, advierte. 

“Después vas a una casa y encontrás que hay calefactores de cámara abierta mal ubicados, o rejillas que no existen, o muchas otras falencias que son muy peligrosas”, añade. 

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