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Córdoba

Después del cese del 1° de mayo, vuelven los bondis

El cese de actividades por el Día del Trabajador tuvo total acatamiento, a la medianoche se normalizó el servicio. 

Finalmente, el cese de actividades en el transporte urbano de la ciudad de Córdoba se hizo efectivo en el Día del Trabajador. El viernes, Ricardo Salerno, secretario general de la UTA, había informado que el 1º de mayo los choferes no prestarían servicios por ser el Día del Trabajador. El sábado, desde la municipalidad de Córdoba salieron a garantizar que el domingo sí habría servicio. Pero entre idas y vueltas, lo concreto es que los cordobeses este domingo se quedaron de a pie.

La UTA cumplió con su anuncio amparándose en un artículo que figura en el convenio colectivo de trabajo suscripto en 1973, que otorga el día libre a todos los choferes del sistema, pero que en los últimos años nunca se había aplicado. “Es un reclamo no sólo de ahora, sino de hace muchos años. Los anteriores gremialistas no lo hicieron, pero yo lo hago. Siempre hay una primera vez en la vida. Estoy al frente de la UTA y tengo que responder a mis compañeros”, había dicho Salerno, al justificar el parate de los servicios.

Salerno insistió en que los trabajadores reclamaban lo que les correspondía y negó que el transporte sea un servicio esencial, en una ciudad con las dimensiones y la cantidad de habitantes que tiene Córdoba. “Somos un servicio público, pero no somos un servicio esencial”, había argumentado.

“Hubo aprietes”

Julio Waisman, secretario de Servicios Públicos de la ciudad de Córdoba, en diálogo con Cadena 3 admitió este domingo que hubo “aprietes” para que los coches no circularan.

“Teníamos todo previsto, el personal que estaba citado para cumplir como corresponde. Mucha gente se presentó a cumplir los servicios, pero no pudieron salir pese a que estaba la Policía. Tenemos una condición necesaria: que no exista violencia, ni riesgo”, indicó Waisman.

El funcionario agregó que “el perjuicio está hecho, no lo hemos poder llevar a cabo, pese a que salieron servicios de Coniferal. Pero a las 8.30 tuvieron que guardar los colectivos porque había algún tipo de riesgo”.

Sobre los supuestos aprietes sufridos, Waisman detalló: “Gente que apareció a la noche impedía salir los servicios, no hubo denuncia (policial) porque no hubo agresión física contra nadie, nuestra decisión fue la prevención”. 

Según relató el secretario comunal, hubo choferes que se presentaron en punta de línea a trabajar, pero ante la posibilidad de que hubiera peleas entre los propios colectiveros, la decisión fue que no se prestaran servicios. “Bloqueaban las entradas, aunque el apriete no se terminó de producir porque los tomamos una decisión madura”, y agregó que se evitó el riesgo de que alguna unidad fuera apedreada o algún chofer fuera agredido.

El funcionario dijo que los choferes que trabajaran tenían garantizado el pago doble y un franco compensatorio, pero que a pesar de todo ello no fue posible garantizar la prestación del servicio. 

Además, Salerno brindó esta tarde un mensaje por el Día del Colectivero

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