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Córdoba

Después del calorón, llega el ventarrón

La tarde de ayer fue muy calurosa, con una máxima que llegó a 24 grados. Hoy seguirá el calor y se esperan vientos fuertes. El finde, vuelve el frío.

La jornada de ayer se pareció más a un jueves otoñal de marzo, que a un frío día de pleno invierno. Es que la temperatura que marcó el termómetro a las 15 horas superó los 24 grados centígrados, por encima de los 19 ó 20 grados de máxima esperados para esta época del año. La temperatura mínima, incluso, fue muy alta: 13 grados, lejos de los 7 ú 8 grados normales para esta época del año. 

Semejante veranito obligó a los cordobeses a dejar en casa los buzos y las camperas, y salir a trabajar o al colegio con apenas una camisa liviana o una remera manga corta. Las heladerías del Centro y los quioscos que venden botellitas de agua mineral tuvieron su “veranito” de julio, mientras las plazas y los parques de la ciudad se llenaron de chicos, jóvenes y grandes que aprovecharon la hermosa jornada. 

“La presión atmosférica ha sido muy baja, de más de 9 hectopascales, y ello ha provocado el alza de las temperaturas medias”, dijo Mario Navarro, pronosticador de Salsipuedes.

Sopla y sopla

Para hoy se espera que el calorcito continúe, aunque llegará con fuertes ráfagas de viento desde el sector oeste. “Este viernes estará muy caluroso, pero también muy ventoso. La máxima estará en el orden de los 26 grados, pudiendo llegar a los 28”, anticipó Cynthia Rachid, la “chicha del tiempo” en Córdoba.

La temperatura mínima también será alta, en torno a los 15 ó 16 grados.

El finde cambia

El sábado, el calor se despedirá y volverán los días fríos. Las mínimas estarán entre los 5 y 7 grados, y las máximas no superarán los 17 grados. El cambio de temperatura llegará con mayores niveles de inestabilidad, nubosidad variable y probabilidad de chaparrones. Lo mismo sucederá el domingo.

Clima loco

Todos los climas en un sólo país. O, como dijo el meteorólogo Marcelo Madelón, se está viviendo “una situación extremadamente compleja, porque podemos hacer de nuestro país un continente: desde los fríos en la Cordillera donde nieva, las tormentas de Buenos Aires, el calor del norte y el viento sonda en el centro y el oeste”. Así, mientras los cordobeses nos paseamos en agosto como si fuese octubre, la nieve llegó a Mendoza. En Tucumán y Salta, el viento zonda hizo estragos, derribando árboles y chapas de viviendas. En tanto, los bonaerenses están pasados por agua, con precipitaciones que anegaron varias ciudades.

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