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Córdoba

Desorientados por el nuevo sistema de transporte

Lo que primó en el primer día del nuevo sistema fue el desconcierto. La gente deambulaba por las paradas sin saber qué unidad tenía que tomar.

“Estamos perdidazos”, resumió Luis, tras conversar con otros transeúntes en calle San Jerónimo casi esquina Vélez Sarsfield, hojeando de adelante para atrás y de atrás para adelante el cuadernillo con los recorridos del nuevo sistema de transporte.

“Por unos días tendrían que poner también un cartel con la vieja denominación, para ayudar un poco más a la gente”, sugirió, mientras recorría las paradas para ver en dónde frena ahora la unidad que lo devuelva a casa.

Aunque la Municipalidad difundió los recorridos en formato impreso, internet y las redes sociales concentraron la mayor cantidad de información acerca de los cambios en los recorridos y en los nombres de las líneas, dejando afuera a una buena porción de la ciudadanía.

“Esto es un desastre”, aseguró Segundo, quien ayer comandaba un 21. Para el chofer, que debía responder sobre su recorrido y sobre muchos otros a cada instante, la gente estaba demasiado desinformada. “Ahora no podemos medir nada, van a ser varios días inhábiles, y tenemos que esperar por lo menos al miércoles para evaluar cómo funciona el nuevo sistema”, aseguró.

Víctor Hugo también es chofer, y hace 22 años que trabaja al volante. “Todos preguntan, todos, pero dentro de todo vamos bastante bien”, aseguró, mientras dirigía un 70. Una mujer que lo venía observando, y se prepara para descender, se apiadó de él: “Qué difícil para ustedes, explicando y explicando a todo el mundo”, le dijo, justo antes de bajar.

En la oficina de Turismo de la Municipalidad, ubicada en el Cabildo, estaban hastiados. “Nosotros damos información turística, pero ha entrado gente todo el día pidiendo información sobre los recorridos… hasta llegó una mujer llorando porque no sabía cómo volver a su casa”, contó, visiblemente cansada, una de las recepcionistas.

Lo que caracterizó a los desorientados usuarios del transporte urbano de pasajeros ayer, no fue la paciencia. Estaban enojados, desorientados, fastidiados.
Y frente al desconcierto, cualquier uniforme resultaba atractivo. “Un montón de gente viene a preguntar qué colectivo tiene que tomar para ir a tal lado, pero yo no tengo nada que ver”, se atajó un policía de turismo que estaba parado en la peatonal.

Punto para Coniferal. Inspectores de la empresa Coniferal recorrían ayer las paradas de la zona más concurrida del centro, con folletos indicativos de cada uno de sus recorridos. Pero les preguntaban por todos, y también los retaban.

“Escuchenmé, piensen un poquito, acaso no se dan cuenta que hay mucha gente que no ve y que no sabe qué colectivo tiene que tomar”, le grita un hombre, que se aleja pidiendo cordura y más información. Uno de los inspectores le remarca que es la única empresa que dispuso este mecanismo para el día inaugural. El hombre se va sin escucharlo.

Balance. Cerca de las 19, el intendente Ramón Mestre envió un comunicado en el que valoraba que la gente “tomó con gran aceptación los tres días de gratuidad”.

 

El libro

Muchos usuarios del transporte ensayaban sugerencias para mejorar la calidad del servicio.

Luis: “Tendrían que poner un cartelito que diga ‘ex línea tal’, para ayudar a la gente”.

Sergio: “Anoche tomé un 21 que tenía el cartel de papel pegado en el vidrio, ¡de noche no se ve nada! Urgente carteles luminosos con el número”.

Martín: “Vi que algunas unidades ahora tienen el nombre en el costado también, eso es ideal para cuando uno tiene que correr el colectivo y no ve cuál es”.

Quemado

Sin matafuego. Un interno de la línea 70, de la empresa Ciudad de Córdoba, se incendió parcialmente el sábado. Las llamas, que se iniciaron en la palanca de cambios, no pudieron ser extinguidas por el chofer porque no funcionaba el matafuego.

 

Verónica, del Cerro de las Rosas

“Salí a la parada y me tomé el primero que pasó para llegar al Centro. Ahora no sé cuál me lleva a la Duarte Quirós, a la zona del Nuevocentro”.

Daniel, de Cabo Farina

“Antes tenía tres líneas, el E5, el R3 y el D6 para venir al Centro. Resulta que ahora sólo me trae el 34, y lo esperé una hora porque venía siempre lleno de Villa El Libertador y no me alzaba”.

Pablo, de San Martín

“No entiendo por qué hicieron este cambio, ahora vienen más cargados los ómnibus, con más demora, y no te levantan... resulta que tenemos un servicio igual de malo, pero más caro”.

Rosario, de Ferreyra

“Hace ya dos horas que estoy esperando, tengo las piernas acalambradas. Es una desgracia esto que han hecho, molestar a la gente, nada más. Tengo una bronca...”.

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