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Córdoba

Denuncian que no se fiscaliza la cartelería urbana

Desde la Fundación Relevando Peligros denuncian que en la ciudad de Córdoba hay cartelería que pone en riesgo a los vecinos, y que la Municipalidad no actúa para solucionar esos inconvenientes.

Córdoba y sus diferentes barrios tienen un problema en común: están saturados de carteles. Las calles del Centro, San Vicente, Alta Córdoba, Cerro, por nombrar algunos de los puntos más importantes de la ciudad, son un cambalache de marquesinas de colores.

No habría nada de qué preocuparse si el problema se acotara a una cuestión estética. Pero lo que intranquiliza es que muchos incumplen la normativa que regula el uso de cartelería en la vía pública, lo que representa un serio riesgo para los vecinos que circulan por la calle.

La fundación Relevando Peligros audita este problema permanentemente con reclamos que llegan a su web –increíble pero real: la ONG reemplazó al municipio en su función de atención a los vecinos–, y advierte que el problema tiene escasa velocidad de respuesta por parte de las autoridades. 

En la lista de los carteles que suelen representar un riesgo para los peatones, Relevando Peligros encuentra un patrón en las constantes denuncias que recibe: los que se utilizan para cercar perímetros de obras, los luminoso que cuelgan de los negocios, y los que están al ras del piso. 

“Las cartelerías de los pequeños negocios, que son las que se suelen colocar en las propias fachadas de pizzerías, quioscos y otros locales de comidas en el Centro y muchos barrios, representan un gran peligro porque están alimentados con corriente eléctrica. Suelen tener un tubo fluorescente adentro y lo que pasa con este tipo de marquesina es que no tiene sistemas de protección, como disyuntores. Los comerciantes los colocan en cualquier parte y están conectados a la instalación de la vivienda. También se los ve en árboles, ventanas o en el piso, como es el caso de las playas de estacionamiento, y un montón de personas pisan esos cables por día”, aseguró Germán Vicentín, integrante de Relevando Peligros. 

Sandra Meyer, presidenta de la fundación, acota que los carteles de obra muchas veces se aflojan y en verano, con las tormentas de la época, ponen en serio riesgo a la población. Pero al margen del peligro que implican esos carteles, a Meyer y su fundación les preocupa la lentitud de respuesta por parte de la comuna capitalina para las situaciones urgentes. 

“Le propusimos a la Municipalidad que empezáramos un trabajo en conjunto: nosotros con el relevamiento, ellos con la solución. No hacen nada. Nos reunimos a fines del año pasado y les acercamos toda la documentación que necesitaban, pero siempre hicieron alusión a que tienen escasos recursos, que ni siquiera tienen inspectores. El municipio no presenta avances en el control. Por esta inacción, ha avanzado la cartelería de una manera monstruosa en riesgo y polución visual”, denunció Meyer.

Ante este panorama, Relevando Peligros presenta las denuncias a Defensa Civil. Hugo Garrido, subsecretario de Emergencia Urbana, indicó que se reciben este tipo de reclamos y que actúan acorde a la celeridad del caso o dependiendo de las herramientas con las que cuentan. Cuando no es urgente, se los deriva hacia otra repartición del Palacio 6 de Julio.

En la plaza

En la lista de la fundación existe otro tipo de carteles peligrosos: los que la propia Municipalidad ha colocado en casi todas las plazas de la ciudad.

Aseguran que por su ubicación y tamaño son riesgosos para los vecinos que circulan por el lugar, sobre todo cuando hay viento. En la Plaza Guillermo Rawson, de barrio Lomas de San Martín, está el ejemplo. 

“El problema es que no están sobre una base sólida, sino que están enterrados, por lo que los vientos sí los pueden mover e incluso hasta tirar. Además, son tan grandes que quitan espacio a las plazas”, completó Vicentín.

La Muni dice que sí realiza controles

Ante los reclamos de la fundación Relevando Peligros, desde la Municipalidad de Córdoba afirmaron que sí se está realizando control e inspección de cartelería, y remarcaron que hay muchísimos comercios emplazados a remover carteles peligrosos o mal ubicados. 

Según detalla un informe facilitado por la Secretaría de Control y Fiscalización de la comuna, durante la semana pasada los inspectores recorrieron las calles Las Heras, Rivadavia, Altolaguirre y San Martín para notificar a los comerciantes que tienen que retirar cartelería que no cumple con la ordenanza 10.378.

Además, se informó que esta semana se controlarán los comercios de las avenidas Chacabuco y Maipú.

Por otro lado, se explicó que también se está trabajando con las grandes marcas de golosinas y gaseosas para que pongan en orden todos los elementos que se reparten en quioscos y otros puntos de venta, y remarcaron que se dialoga con las desarrollistas para que regularicen la situación de todos los carteles de obra. 

José Olmos, titular de la secretaría, indicó que también están controlando tareas de la Provincia en la ciudad, y que se intimó a la administración de Juan Schiaretti a que retire un cartel del Boleto Obrero Social que se encuentra en El Tropezón y que consideran peligroso. En esa misma ruta, Olmos dijo que se emplazó a una estación de servicio para que remueva un cartel. 

El funcionario remarcó, además, que es espíritu de la Municipalidad trabajar en conjunto con Relevando Peligros, y valoró el aporte que realiza la fundación. 

Por otro lado, Olmos defendió los carteles colocados en las plazas por la Muni: “Pueden gustar o no, pero en este verano, que ha habido tormentas muy fuertes, no se cayó ni uno. La única función que cumplen estos carteles es indicar los nombres de las plazas”, explicó el funcionario. 

Cambian de tamaño

Lo que sí informó el municipio es que esta cartelería comenzará a ser modificada en tamaño y ubicación en cada una de las plazas intervenidas. Remarcaron que esto se hará gradualmente y que ya se comenzó con el Plaza del Niño y el Parque de Las Naciones

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