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Córdoba

El cuarto día del juicio fue el de los olvidos

Barrio Ituzaingó. Hubo contradicciones en los testimonios de un policía y un empleado de los imputados. Diana Raab, ex funcionaria, fue llamada a declarar.

En los pasillos de Tribunales II ya se habla de que el juicio por fumigación con agroquímicos en barrio Ituzaingó Anexo podría extenderse más tiempo del programado. En el cuarto día de audiencias asistieron menos testigos de los que se esperaban, tres en vez de seis. Declararon un vecino, un policía comisionado que participó de los allanamientos de los galpones del aeroaplicador Jorge Pancello y el casero del campo de Francisco Parra. 

Una de las novedades del juicio es que Diana Raab, ex directora de Gestión y Prevención Ambiental de la Muni, será llamada como testigo de una de las causas, la de fumigación con tractor mosquito en el año 2004. La mujer participó de los allanamientos que se hicieron en el campo de Parra en una oportunidad.

El testimonio del comisionado Pablo Paiva, marcado de muchos olvidos, indicó que cuando se allanaron los hangares de Pancello en Corralito se encontró a la aeronave matricula Lvaxc, la que Sofía Gatica marcó como la aplicadora de las fumigaciones en 2008, desarmada, pero destacó que no se secuestró documentación que vincule al aeroaplicador con los productores.


Cuando fue el turno de Nicolás Garzón, el casero de Parra, los fiscales y el Tribunal notaron contradicciones en su testimonio, sobre todo cuando afirmó que en el campo de Parra había sorgo y alfalfa en el 2008 siendo que en mayo de ese año había declarado en la instrucción que la siembra era de soja. Por esta y otras declaraciones, el testimonio que se le tomará a este testigo es el que quedó asentado en el expediente de la causa.


Hugo Cardozo, el vecino que declaró por el caso de 2004, no respondió adecuadamente a las preguntas y fue retado por el Tribunal.

Ciencias Agropecuarias de la UNC, en contra
A pedido del letrado Carlos Hairabedián, se incorporó a la causa el pronunciamiento emitido por Alicia Cavallo, del Departamento de Protección Vegetal de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, quien aseguró que “los testimonios de enfermedades y muertes que existieron y existen en esa zona del sur de la ciudad de Córdoba (barrio Ituzaingó Anexo) no pueden ser atribuidos de manera simplificada, exclusivamente a las pulverizaciones”. 

La opinión fue publicada ayer en la página 12 del diario La Voz del Interior, y aclara que “si bien los plaguicidas son tóxicos, con un manejo apropiado no son suficientes como para causar tantas muertes”.

“Como seguramente el caso que hoy preocupa a la sociedad no es el único (...) desde nuestro lugar queremos poner a disposición de quienes lo necesiten todos los elementos de capacitación bajo el lema ‘cambiemos temor por conocimiento’”, indicó Cavallo.

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