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Córdoba

Cortes de Epec: luces bajas y problemas de tensión

Los problemas en las líneas de baja tensión son los que jaquearon a Epec. Hay menos quejas, pero aún hay mucha gente sin luz.

Temperaturas sostenidas muy por encima de la media para esta época del año, el consumo al máximo y el escaso mantenimiento fueron los desencadenantes del colapso de la red de Epec. Pero la debacle no llegó a las etapas de generación, transporte ni distribución en media tensión, sino a la red de bajo voltaje, la más cercana a los domicilios.

Esto hizo que la complicación para arreglar los cortes sea mayúscula, ya que estaban (y lo siguen estando) dispersos en toda la ciudad y no sectorizados. "Cuando se corta una línea por una tormenta, por ejemplo, falta energía en varios barrios. Se envía al lugar una o dos cuadrillas, y se puede decir que en dos o tres horas está solucionado", explicó una fuente técnica de Epec. Sin embargo, ahora, son varios cientos de cortes repartidos por toda la ciudad. "De una manzana, de dos manzanas o de una cuadra, lo que hace muy complicada la solución a corto plazo porque cada arreglo lleva su tiempo", justificó.

La red de baja, de 380 y 220 voltios, es la más extensa y la que menos mantenimiento preventivo ha tenido. Por eso ahora, con más de 40 grados varios días y el consumo al máximo, saltaron transformadores chicos, fusibles aéreos y protecciones. Desde la propia Epec reconocen que no están dimensionados para la demanda actual y muchos son viejos.

De a poco. Con la incorporación de más cuadrillas (se ha quintuplicado el número habitual para esta época del año) y el trabajo que continuará el fin de semana, la Epec espera poder normalizar la situación a comienzos de la semana que viene.
No existe el reclamo "cero", pero la idea es volver lo antes posible a la situación habitual para el alto verano. De esta forma, cuando llegue una nueva ola de calor (que está previsto), con la mayor cantidad de cuadrillas que hay disponibles se pueda evitar la situación de colapso que se generó en Navidad.

Quejas al ersep. En la mañana del viernes, fueron numerosas las personas que se acercaron al Ersep para reclamar por los cortes de luz y agua. Según Mario Blanco, titular del organismo, fueron cerca de 350, que se suman a las 200 que habían reclamado el día anterior. "El 60 por ciento por cortes de energía y el resto por problemas con el agua", dijo Blanco.

El Ersep determinó el jueves que a aquellos que hayan sufrido cortes de alguno de los servicios por 12 horas continuas o más, no se les cobrará la factura de diciembre. Según Blanco, una vez hecho el trámite (que puede ser también telefónico 0800-888-6898) se condone la boleta de diciembre sin necesidad de un nuevo trámite.

Se le fueron los parientes invitados

A Lisandro los cortes de luz y de agua lo dejaron sin invitados en Navidad. Recibió parientes de Vicente López el 22, pero como no tenía energía y un sobrino necesitaba refrigeración para sus líquidos de diálisis se tuvo que volver a Buenos Aires. "No tuvimos agua desde el 22 hasta el 26. Cargamos baldes de la pileta, pero eso no sirve para tomar ni para cocinar. Lamentablemente, no pudimos tener la casa en condiciones para recibir a nuestros familiares en las Fiestas", se quejó este exfiscal provincial, jubilado, que vive en Villa Rivera Indarte. El viernes hizo el trámite para que le reconozcan el perjuicio y tener derecho a no pagar las boletas de diciembre. "Fue bastante rápido, las personas han sido muy atentas. Sólo manifiestan mucho celo para que se acredite la propiedad. Como la boleta de agua está a nombre de mi mujer eso me demoró un poco", relató Lisandro.
Para el hombre, el trámite terminó con su presentación. Pero no tenía claro si bastaba con eso o debía esperar la respuesta del Ersep.

"Otra vez sentimos el miedo"

Mercedes tuvo cortes desde el 24 hasta el 26, pero por poco no cumple el requisito de las 12 horas continuadas porque el servicio iba y venía. El 25, a las 19, se apagó todo y no volvió la energía hasta las 9 del 26: requisito cubierto. "No sé por qué pero no sólo se quedaron sin luz las casas, también el alumbrado público se apagó. Y nos sentimos desprotegidos, con miedo, cuando pasaban las motos, como en los saqueos", relató la mujer de barrio Los Paraísos. Perdió todo lo que tenía en la heladera, incluso la comida de su mamá, de 81 años, que hace una dieta especial por ser hipertensa. "Lo increíble es que para tratar de salvar algo llevé alimentos a la casa de mi hermano, en La France. Cuando llegué, también le cortaron a él", relató.

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