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Córdoba

Cómo cambiar un tomacorriente

Cambiar un tomacorriente es muy pero muy fácil, y sólo tenés que seguir al pie de la letra los siguientes consejos.

Seguro que una de las cuestiones eléctricas que más te molestan en tu casa es cuando se rompe un tomacorriente. Ya sea porque ya no trae energía, o porque se rompió el soporte, o simplemente porque querés poner un modelito más nuevo. No te pongas loco, ni llames a un electricista. Cambiar un tomacorriente es muy pero muy fácil, y sólo tenés que seguir al pie de la letra los siguientes consejos.

Antes que nada, vamos a conocer con qué vamos a lidiar. El tomacorriente tiene tres partes fundamentales: por fuera y a la vista, una tapa plástica; al medio, el cuerpo del sistema que sostiene el toma; y, empotrada a la pared, la caja de metal por donde aparecen los cables y que contiene a todo el conjunto.

Lo primero que tenés que hacer es cortar la energía de la casa (no te olvides, por favor) y retirar la tapa plástica del toma. Las más viejas traen un tornillito a cada lado y las más nuevas –y chetas– están sujetas a presión. A estas últimas tenés que sacarlas con cuidado, usando un pequeño destornillador para mover las pestañas que están a los lados.

Después, con un destornillador más grande, sacá los dos tornillos largos que sujetan el cuerpo del tomacorriente y retiralo de la caja de metal. Te vas a encontrar con la parte de atrás del toma, por donde entran tres cables (sólo dos si  no tiene descarga a tierra) que vienen por la pared: uno marrón, otro rojo o azul, y un tercero verde y amarillo.

Con un destornillador finito aflojá los tornillos de los bornes que sujetan a cada cable, hasta que tirando suavemente queden sueltos. Anotate en un papel qué cable va en cada borne. Retirá el toma viejo del conjunto plástico (suele estar atornillado o metido a presión) y reemplazalo por uno nuevo. Volvé a conectar los cables con los bornes (en el mismo orden en que estaban), y meté el conjunto nuevamente en la caja empotrada en la pared, ajustando los tornillos. Sólo te queda poner la tapa exterior, y listo el pollo.   

Si lo que se te rompió es una tecla de encendido y apagado, tenés que hacer lo mismo que hiciste para cambiar un toma, aunque en este caso sólo encontrarás dos cables: uno “vivo” o fase que es el que tenés que cortar para poner la tecla, y otro neutro que completa el circuito hasta la lámpara.

Antes de cambiar el toma, chequeá que no se haya soltado alguno de los cables: si es así, sólo tenés que volver a conectarlo al borne que corresponde.

¿Cuánto te ahorrás? Para cambiarte un toma, un electricista bien canchero te va a cobrar, por lo menos, entre 30 y 50 pesos.

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