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Córdoba

Comerciantes cordobeses en alerta por el aumento de las compras que se hacen en Chile

La Cámara de Comercio local expresó su preocupación por el aumento de los tour de compras a Chile. Los rubros más afectados son los de ropa e informática.

Los comerciantes locales están cada vez más preocupados por los constantes y crecientes tour de compras a Chile que parten cada fin de semana desde Córdoba Capital e, incluso, desde distintas ciudades del interior provincial. 

Así se lo confió a Día a Día Horacio Busso, presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), quien aseguró que el fenómeno es cada vez más notorio, y con mayor impacto sobre la actividad mercantil local. “Esto comenzó afectando a Mendoza, donde ya el impacto es terrible, con más de 400 negocios cerrados. Y en Córdoba parecía que no iba a afectarnos, pero la verdad es que nos está preocupando cada día más”, reconoció el dirigente.

Busso afirmó que cada fin de semana salen colectivos llenos con cordobeses que van a comprar a Santiago de Chile, aunque dijo que todavía no pueden precisar el volumen de compras que se pierde por estos viajes al país vecino. “Son sobre todo familias, que viajan atraídos por la diferencia de precios que hay allá, donde los impuestos son mucho menores que los que tenemos que pagar nosotros acá”, dijo. 

Día a Día se comunicó el martes con distintas agencias de turismo en Córdoba que comercializan estos tour de compras a Chile, y todas tenían sus cupos completos para este próximo fin de semana, e incluso muy buenas reservas para casi todos los findes de abril. “Ya tenemos el bus completo. Es que para este fin de semana los comercios chilenos han lanzado una promo especial con descuentos adicionales de hasta el 30 por ciento para los turistas argentinos”, aseguró el responsable de una de las agencias consultadas. 

Y a eso, hay que sumar muchos otros que se trasladan en autos particulares que salen con sus baúles vacíos, y vuelven hasta el tope de productos comprados del otro lado de la Cordillera.

Justo ahora. El titular de la CCC señaló que el incremento de estos tour a Chile se siente más ahora, cuando las ventas minoristas están por el piso en Córdoba. “Febrero fue un mes malísimo para nosotros. Y marzo, aunque levantó un poco, no deja ser malo”, explicó.

Busso aseguró que ya han expresado su preocupación ante la Cámara Argentina de Comercio (CAC), que ya tiene el tema en agenda, y lo viene conversando con autoridades nacionales, de manera de intentar ponerle algo de freno a esta suerte de importaciones “hormiga”.

“Estamos esperando para ver qué resultados consigue la Cámara Argentina de Comercio. Pero si no hay novedades, seguramente le transmitiremos nuestra preocupación a los diputados y senadores nacionales por Córdoba para que lleven el tema al Congreso Nacional”, adelantó Busso.

Según los comerciantes cordobeses, donde más se siente el impacto de los tour a Chile es en los rubros indumentaria e informática, aunque en marzo también se vio afectado el sector de útiles e indumentaria escolar. La diferencia de precios va del 30 al 50 por ciento respecto de los valores internos.

“Cada vez liberan más las importaciones, y así vamos a terminar fundiendo a los que trabajan en la formalidad en nuestro país”, se quejó Busso. 

Más barato, pero con largas colas en la Aduna

Los tour de compras a Chile se han popularizado en los últimos tiempos por la gran diferencia de precios respecto del mercado local, del 30 al 50 por ciento. 

En el caso de la ropa, no hay límites para pasar por la Aduana. Cada persona puede reingresar al país desde Chile sin declarar indumentaria, objetos de uso personal y libros, siempre que no sean ingresados con fines comerciales.

Si se viaja en auto, el límite es de 150 dólares por pasajero, más otros 150 de compras en free shop. Para los menores de 16 años, el tope es la mitad: 75 dólares. Si se superan los topes exigidos, se debe pagar un impuesto equivalente al 50 por ciento del valor excedente.

La gran contra que tiene el viaje a Chile, sobre todo si se viaja un fin de semana largo, son las larguísimas colas que hay que soportar en la frontera, que llegan a durar seis o siete horas.

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