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Córdoba

Choferes no quieren cortar las asambleas

UTA pidió que cesen con las medidas en Autobuses, pero grupos de colectiveros quieren seguir este martes. Muni ratificó que la empresa está en regla.

Pese a la insistencia de la conducción de la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) y de las advertencias de la empresa, los choferes de Autobuses Santa Fe están decididos hoy a protestar frente a la sede gremial si no tienen una respuesta concreta a los reclamos por falta de frecuencias, coches en mal estado y atrasados en los pagos de obra social y jubilaciones. Este lunes realizaron dos asambleas, por lo que las bases buscan ir a un paro general en todas las líneas. 

Los choferes lograron cortar los servicios en forma parcial por la mañana y por la tarde, hasta que decidieron levantar las medidas de fuerza y trasladarse hasta la sede la UTA para hablar con el secretario General, Ricardo Salerno. “Nos pidió el cese de las asambleas y que esperemos hasta el jueves (próximo) porque tendrían una reunión con el intendente Ramón Mestre”, confió uno de los choferes que estuvo en las tratativas. 

La bajada de línea fue un intento para que los colectiveros se calmen y retomen desde hoy los servicios. “Los muchachos están caliente, se pasan la pelota entre la empresa, la Municipalidad y Trabajo. Hace rato que venimos denunciando la situación de Autobuses. ¿Qué vamos a esperar? ¿qué se muere una persona inocente porque las unidades están rotas, no tienen frenos?”, dijo a Día a Día Martín Avendaño, uno de los delegados de las líneas amarillas.

“Se olvidan que transportamos gente”, agregó el dirigente gremial, que pertenece a un grupo disidente con Salerno, quien antes de pedirles que no hagan asambleas, el viernes pasado había advertido que, de seguir el problema en Autobuses, se llamaría a un paro general.

“Lo han retado a Salerno porque tiene un veedor de UTA nacional. Le dijeron que se deje de hinchar porque sino le van a intervenir el gremio”, confió otra fuente que está en las negociones sindicales.

Ya en mayo último los choferes habían realizado durante seis días asambleas para denunciar el estado de la empresa y el no acompañamiento de la conducción sindical. Desde ese momento, la UTA Córdoba quedó bajo la mirada del gremio nacional y en medio de una puja sindical, que tapó los problemas de las unidades.

Ante este nuevo panorama acalorado, los empresarios denunciaron en el Ministerio de Trabajo la no prestación del servicio en los corredores 40, 50 y en las líneas 600 y 601; y negaron la faltante de coches como hicieron saber los trabajadores.

Desde el municipio se advirtió que se intimó a la empresa para que cumpla con las salidas, aunque fuentes próximas a la mesa chica del intendente Mestre aseguraron que desde el viernes y hasta el domingo pasado se realizaron inspecciones en las puntas de línea de la transportista sin que se observaran irregularidades. “Se inspeccionó el estado de los coches, talleres, muda de trabajo y se puede concluir que la empresa está en regla”, confió uno de los funcionarios, al despejar cualquier duda de que Mestre esté analizando el apartamiento de la empresa santafesina.

Para el BCRA, la empresa está “normal”

Lo que más corre entre los pasillos de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) es que el estado financiero de la empresa Autobuses Santa Fe es delicado y que el municipio podría dar de baja la concesión. Pese a esto, fuentes municipales salieron aclarar que Mestre no puso en duda la continuidad de la transportista; y desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se detalla una situación “normal” en cuanto a los movimientos contables.

Según datos del BCRA a agosto, la empresa tiene deudas en pesos con Mercedes Benz, con los bancos Nación, Bica, Macro, Córdoba y Ciudad de Buenos Aires, además de Comafi, Supervielle, China, Finasur y Entre Ríos y con la firma Toyota. En estos dos los casos el BCRA califica deudas en estado “normal”, a menos de Toyota que lo ubica en 2, o sea que se le hace un “seguimiento especial”, con un atraso de 1.410.000 millones. En total, la suma de las deudas de la empresa en las cuentas bancarias registradas en todo el país es de 85,2 millones de pesos.

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