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Córdoba

Campaña doná un caño para Quebracho

Vecinos de Quebracho Ladeado organizaron una campaña solidaria para terminar su red de agua potable. Necesitan 5.000 metros de caños. Son el único pueblo de Traslasierra que no tiene agua corriente.

Los vecinos de Quebracho Ladeado –pueblo ubicado en el Valle de Traslasierra, 230 kilómetros al sudoeste de esta capital– se organizaron hace tres años para construir, entre todos, un sistema de agua potable para abastecer al pueblo. El tema es que, según dicen, las autoridades no atienden sus reclamos y ellos no tienen recursos suficientes para terminar el sistema de red: todavía faltan 5.000 metros de cañería.

Por eso organizaron la campaña solidaria “Un metro de caño para Quebracho”, que lanzaron la semana pasada por las redes sociales. “Frente a la gran necesidad de agua corriente y por una cuestión de dignidad humana, pedimos de tu colaboración, donando un metro de caño para agua corriente, ya que han fracasado todas las gestiones políticas y sociales para poder conseguir lo que humanamente el Quebracho merece”.

Piden caños simples, tipo PN 10, de 75 milímetros de diámetro, para la red troncal. El metro de ese tipo de caño ronda los 25 pesos. El comunicado, difundido a los medios, pide que cualquier interesado en donar caños (o dinero para adquirirlos) se comunique con los representantes de la junta promotora del agua al correo electrónico comisioaguaql@gmail.com.

Sin agua. “Somos el único pueblo de la zona que no tiene agua potable. Y no puede ser”, dice Oscar Rodríguez, miembro de la Junta Promotora del Agua de Quebracho Ladeado, una comisión de vecinos aprobada por el municipio para realizar, con sus propias manos, obras de agua en el pueblo.

“Hace más de tres años que venimos solicitando una respuesta al gobierno municipal y a la Provincia. En mayo pasado, yo mismo hablé con el jefe de gabinete Oscar Gonzalez, y él nos prometió que un una semana teníamos los caños, pero hasta el momento no pasó nada”, se queja Rodriguez.

Los vecinos comenzaron la obra en 2010, con fondos que fueron consiguiendo. “En 2011 nos dieron un subsidio de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, con el cual compramos 4.500 metros de caño”, cuenta Rodríguez. Con ese material, ellos mismos comenzaron a hacer un acueducto, y lograron armar el tramo que va desde la toma de agua, ubicada en el arroyo Quebracho Ladeado, hasta una cisterna que les dio el municipio.

No pueden llegar al arroyo. Trabajaron desde octubre de 2011 hasta diciembre de 2012, y colocaron 3.500 metros de caño para la captación del agua que debía llegar hasta la cisterna. Y cuando casi terminaban, se toparon con un problema insospechado.

“Nos faltaban sólo mil metros para llegar al arroyo, pero había que pasar por tres propiedades privadas y sus dueños –que no son del pueblo, son inversionistas– no nos dejaron pasar”, denuncia Rodriguez.

Desde el año pasado, por la negativa de los dueños de los campos, ese tramo de la obra quedó trunco. “Hicimos reclamos ante la secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia y la Defensoría del Pueblo, pero no ha pasado nada hasta el momento”, indica el vocero de la junta.

Cuando les bloquearon el paso hacia el arroyo, los vecinos decidieron seguir trabajando en el otro extremo, en la red maestra que debe llevar el agua desde la cisterna hacia la gente. “Como nos falta el material, la semana pasada hicimos una asamblea y nació la idea: pedimos un metro de caño y vemos qué conseguimos”, dice Rodriguez.

Consultado por alguna alternativa, en caso de que los dueños de los campos no les permitan ingresar para finalizar la obra tan necesaria para el pueblo, el vocero explicó que “la única alternativa sería abrir un camino y llevar la red maestra por la vera del arroyo, pero de esa manera la cañería se nos alargaría unos mil metros más”. Además, hay otro problema: según la junta vecinal, los dueños de esos campos alambraron la vera del arroyo y no les permiten, tampoco, realizar esa segunda opción.

“Recursos Hídricos ya sabe que han alambrado el arroyo, nos dijeron que los iban a obligar a sacar los alambrados pero tampoco pasó nada”, asegura Rodriguez.

Por el momento, los habitantes del pueblo siguen consumiendo el agua de ese arroyo, pero la están usando por acequias de tierra –por lo que el agua suele ensuciarse– que desembocan en aljibes en las casas.

En Quebracho Ladeado viven 200 familias de manera permanente, pero cada vez hay más casas de fines de semana. “Es un pueblo en permanente crecimiento porque estamos en un paso turístico, muy cerca de la ciudad de Merlo”, explica el vocero, mientras aguarda las donaciones.

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$ 25

El metro. Piden caños simples, tipo PN 10, de 75 milímetros de diámetro. Necesitan juntar 5 mil metros.

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