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Córdoba

Baches, un informe en profundidad

La calles de la ciudad están enfermas y los pozos son apenas un síntoma: vida útil de calzadas vencidas, arreglos mal hechos y falta de planificación, las razones.

La pesada herencia de Kammerath a Juez, de Juez a Giacomino, de Giacomino a Mestre y de ¿Mestre a Mestre? Sí, en diciembre pasado terminó la primera gestión de Ramón frente a la Muni y empezó su segundo periodo. Desde 2011, el intendente viene prometiendo tapar baches, solucionar los problemas que tiene la red vial de la ciudad, pero el resultado de esas promesas nunca llega.

¿Por qué Córdoba no puede salir del pozo? La excusa que puso Mestre esta semana y en otras oportunidades fue la lluvia, asegurando que “lava” el pavimento y que no permite actuar rápido en las reparaciones hasta que todo esté seco.

Cuando asomó el sol el jueves la Muni salió a tapar baches y ayer anunció un plan de trabajo de 40 días para mejorar la situación actual.

No culpes a lluvia. Aunque en el Ejecutivo quieran “refugiarse” bajo el agua para evitar las críticas, hay otras razones que explican el estado actual de las calles. Y en estas, la lluvia queda como el “perejil” de la situación.

Desde el Colegio de Ingenieros Civiles de la Provincia de Córdoba explicaron que el agua sólo deja en evidencia los problemas que existen en las calles: el fin de la vida útil de muchas calzadas, la falta de planificación de políticas de Infraestructura y, por último, a una mala manera de construir los parches sobre cada uno de los huecos.
Arturo Freytes, especialista en Obras Viales del Colegio de Ingenieros Civiles, cuenta que los pozos son el síntoma de una enfermedad que tiene la ciudad: la falta de inversiones en repavimentación.

“Técnicamente, un pozo es un defecto localizado sobre la calzada que aparece cuando hay una mala ejecución de obras o cuando se produce la fatiga del material porque llegó al final de su vida útil. Esto se detecta a simple vista y se ve en pavimentos de asfalto u hormigón cuando se empiezan a notar deformaciones o pequeñas fisuras”, explicó el especialista.

Freytes aseguró que los baches se forman entonces cuando comienzan a conjugarse una serie de factores: el agua de lluvia se filtra por las fisuras de la superficie de la calle, se aflojan las bases de la carpeta y el tránsito contribuye con su peso para hundir la porción afectada.

Atado con alambre. Desde el colegio de Ingenieros Civiles apuntan que el otro problema que existe en las calles de la ciudad es que en su mayoría los pozos no se reparan como se debe, por lo que el agua de lluvia termina lavando todos los parches que se colocan en la calle.

“En su mayoría las cuadrillas sólo se limitan a tirar la mezcla asfáltica sin seguir el procedimiento necesario para que el parche se adhiera a la superficie. Lo adecuado es remover todo el material deteriorado, limpiar la zona, aplicar el adherente, la mezcla asfáltica y finalmente apisonar todo hasta que quede a nivel. Eso insume tiempo, por lo que muchas cuadrillas omiten pasos para tratar de tapar la mayor cantidad de baches posibles”, denunció el ingeniero, quien remarcó que sí se trabaja bien cuando se realizan cambios completos de paños de hormigón.

La Municipalidad salió a tapar pozos con urgencia. Lo hace así.

Planificación. Del otro lado, los trabajadores de Obras Viales aseguran que cuando a ellos les toca salir a la calle se preocupan en cumplir cada uno de estos pasos para tapar baches, pero denunció que las empresas contratistas del municipio trabajan de manera diferente y que dejan que el asfalto que tienen que colocar se enfríe porque trabajan con camiones volcadores abiertos, “lo que provoca que la mezcla pierda elasticidad y que después de aplicada no se pueda compactar”.

Pero además, los trabajadores denuncian que no existe una política del Municipio para sacar la situación adelante.

“No es sólo plata, falta tiempo, esfuerzo y programación de las tareas. Desde noviembre que insistimos en hacer bacheo durante la noche en el Centro para no molestar en los horarios de mayor tránsito y no nos llevan el apunte. Además, propusimos atacar el problema por sectores y no en toda la ciudad al mismo tiempo, aunque eso genere quejas en los barrios donde se va a demorar la atención, sino, siempre corremos detrás del problema”, aseguró Córdoba.

Sin plata. Mientras, desde la Muni reconocen que el asfalto y el hormigón de muchas calles de la ciudad ya no dan para más, pero aseguran que no se habría llegado a este punto “si otras gestiones se hubiesen preocupado por repavimentar”.

“Desde el 2014 trabajamos en la repavimentación de varias calles y avanzamos en los barrios Cofico, General Bustos y Costanera y en el área central. También analizamos la propuesta de los empleados y es probable que la semana que viene salgamos a trabajar de noche”, aseguró Omar Gastaldi, secretario de Infraestructura de la Muni.
Gastaldi adelantó que el Palacio 6 de Julio tiene en carpeta un plan de repavimentación para la ciudad pero que no se puede anunciar ni proyectar aún “por el contexto económico que vive el país”.

La Muni trabajó ayer con 15 cuadrillas de bacheo y seguirá con este esquema durante los próximos 40 días. Primero en el Centro y luego, en los barrios.

La vida contando baches

“Cuando era chico, en unas vacaciones, mi padre me dio como castigo quedarme a contar los baches que tenía Córdoba. Ellos se iban a la costa. No me olvido más ese verano. Venía a buscarme todos los días un auto de la Municipalidad y yo tenía que ir marcando en un mapa de Córdoba. Los pozos, calle por calle. Hasta que terminé y me mandaron a buscar”.

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