?>
Córdoba

Ana Milagros: pequeñita y luchadora

La beba nació con apenas 480 gramos. Tras cuatro meses de internación, fue dada de alta con 2 kilos. En Córdoba son dados a luz cuatro al año.

Nació con seis meses y medio de gestación y apenas 480 gramos. El 15 de enero pasado, Ana Milagros abrió por primera vez los ojos al mundo. Era un nacimiento de riesgo: un caso de prematurez extrema en la ciudad de Córdoba. Desde el primer momento luchó por sobrevivir. Con su esfuerzo, el amor de sus padres y el apoyo del equipo de salud fue dada de alta ayer con 2,10 kilitos. 

“Era tan chiquita que hasta podía envolverla con una mano. Fueron días muy duros, de mucha incertidumbre y desasosiego. Después de cuatro meses de internación, mi hija salió adelante”, contó Natalia Gigi, la mamá. La mujer tiene 39 años y éste fue su primer embarazo. 

A partir de la semana 24 de gestación, la mujer comenzó a sortear problemas. Tuvo un cuadro de hipertensión y una aparente infección. Se le adelantó el parto. El nacimiento tuvo lugar en una clínica privada de Nueva Córdoba. 

En nuestra provincia nacen al año apenas cuatro bebés con menos de 500 gramos, sobre un total de casi 56 mil registros. Según datos de las Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación, son dados a luz además 200 niños de entre 500 y 999 gramos. 

La pelean

Los bebés prematuros permanecen menos tiempo en el vientre materno. Por eso cuando nacen, son vulnerables pero más luchadores.

Cerca del 50 por ciento de los nacidos con menos de 1.500 gramos requerirán asistencia especializada en el proceso de aprendizaje. En el caso de Ana Milagros, fue dada de alta sin alteraciones en el sistema nervioso central. 

“Fue conmovedor. Se trató de una beba que nació muy pequeñita y afrontó todos los riesgos propios de un nacimiento prematuro. Podría haber quedado con secuelas”, indicó el neonatólogo Lucas Manzur, que participó del operativo. 

El especialista aseguró que se trató de un caso complicado que tuvo etapas de evolución pero también de involución y que fue fundamental el amor y la contención que Ana Milagros recibió de su mamá y de todo el equipo de la clínica. 

Palabras de amor

Una vez recuperada y en su casa, Natalia escribió una emotiva carta dirigida a todos los papás que tienen hijos prematuros. “Hablále, cantále, decíle cuanto lo amas y todas las cosas que van a vivir. Tocalo, que sienta tu presencia. El amor cura”, escribió la mujer.

En el escrito, la mamá contó que sintió mucho miedo. “Le pedí a Dios, lloré y lo único que le decía era que no me dejara, que la quería conmigo para siempre”.

Los meses de internación en la clínica fueron vitales para su posterior recuperación. Sobre todo, para minimizar posibles secuelas. “Jamás pensé que podía sentir tanto amor, tanta entrega. Todo el servicio se puso en la tarea de sostenerla y equilibrarla. Luchar minuto a minuto para que mi bebita lograra salir adelante y vivir”.

Participaron los doctores Mario Espósito, Jorge Di María, Lucas Manzur, Nancy Tissera, “Rosita” y “Mili”, indicó Natalia. “Sentí que por momentos me desarmaba, pero al ver tanto amor y tanta lucha me volvía a fortalecer”. 

Su ejemplo envalentona.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo