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Córdoba

Alquilar en Córdoba: para mudarte, desembolsá $ 14.500

Rodrigo estudia publicidad y se está por mudar a barrio General Paz. Por suerte, tiene trabajo. “Si no se me haría muy complicado”, dice.

Con Uvasal para la gastritis o, como en el caso del papá Mafalda, una pastilla de Nervocalm. Así es como deberá tomarse el asunto cualquiera que piense mudarse a un departamento nuevo en esta época del año. Si de estudiantes universitarios se trata, estos deberán saber que de rompe y raje deberán “desembolsar” un valor cercano a los 15.000 pesos. 

Según cálculos de este diario en consulta con referentes del sector y los propios estudiantes, eso es lo que cuesta hoy ingresar a un departamento tipo de un dormitorio en la zona de Nueva Córdoba, el “albergue” tradicional de la estudiantina capitalina. 

Porque todo cuesta, y mucho. En principio, el primer alquiler, que luego se actualizará periódicamente a lo largo del contrato: 12,5 por ciento cada seis meses, 15 por ciento cada ocho o, en algunos casos, 30 por ciento anual. 

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Las expensas también están saladitas. Los incrementos concedidos por el gremio a los porteros siguen impactando en los valores, que se van para arriba. En promedio, un estudiante deberá pagar 900 pesos en concepto de gastos comunes. Este número puede variar según la cantidad de departamentos (se calcula en función de 40 unidades por edificio), los servicios que posean los inquilinos (guardia nocturna o sólo limpieza) y los amenities (comodidades).

También en gastos administrativos se va una buena parte del dinero que hace falta para entrar a un depto. Y esto dependerá del contrato. Si el inquilino trata directamente con el dueño, es posible que éste le pida un depósito en caso de que el pacto se rompa antes de tiempo o si lo que se rompe es otra cosa. En cambio, si se trata con una inmobiliaria, la calculadora comienza a sumar. 

En general, se piden tres garantes por contrato. En cada uno de los casos se gastan 150 pesos por certificación de firmas y 50 por cada informe comercial. Si lo que se pone en garantía es una propiedad, entonces el valor del informe ascenderá a 120 pesos. 

El sellado de contrato –que se realiza a través de timbradoras del Banco de Córdoba– se calcula sobre la base del uno por ciento del total del contrato (los 24 meses de vigencia del acuerdo). Por ejemplo, con un alquiler de 3 mil pesos (y su correspondiente ajuste del 30 por ciento anual) son 828 pesos. Con la misma base del alquiler se calcula la comisión de inmobiliaria (cinco por ciento sobre el valor del contrato). Para este caso se necesitan otros 4.140 pesitos. 

La “pesadilla” de comenzar a alquilar continúa con los impuestos (alrededor de 600 pesos de agua, luz, gas, muni y rentas, mensual). Y. como si fuera poco, es necesario pagar al menos 500 pesos al fletero y otros 3.500 al pintor (entre mano de obra y materiales) para dejar el departamento viejo. 

Octubre es un buen mes para mudarse, siempre y cuando tengas tu imprescindible Nervocalm.

Más de $ 7.000 por mes para hacer vida de estudiante

Aunque sea muuuuuuy gasolero, un estudiante universitario del interior o de otra provincia que llega a vivir a Córdoba no se salvará de gastar, al menos, una pequeña “fortuna” por mes para solventar sus gastos cotidianos. Así las cosas, o bien tiene una familia muy “pudiente” que puede enviarle ese dinero todos los meses, o bien se consigue un trabajo para poder subsistir mientras duran sus estudios.

Suponiendo que alquila un departamento en Nueva Córdoba junto a un compañero, y que comparte la mayoría de los gastos, cualquier universitario necesita hoy alrededor de 7.000 pesos mensuales. Eso, siempre que asista a la UNC, porque si cursa en una universidad privada, su costo de vida puede superar con holgura los 10 mil pesos.

En vivienda, entre alquiler, expensas, impuestos y servicios, el costo es de unos 2.500 pesos mensuales.

Para la comida, con una visita al súper por mes, las compras cotidianas y algún que otro delivery, hacen falta otros 2.400 pesos, incluyendo gastos de limpieza y tocador.

En salidas, y sin “hacerse el loco”, cualquier estudiante se gasta entre 800 y 1.000 pesos. A eso hay que sumarle entre 100 y 200 pesos de un abono de telefonía celular para “guasapear” con los amigos todo el día.

Los apuntes también se llevan lo suyo, aunque dependiendo de cada facultad. En promedio: 200 pesos por mes.

Para la ropa, y sin caer bajo ninguna dictadura de la moda, se necesitan por lo menos 300 pesos mensuales. 

En transporte, probablemente ahorre con el Boleto Educativo Gratuito, aunque algún viaje en taxi, y una visita a sus padres al pueblo de origen, se llevarán unos 500 extra.


"Busqué un mes y medio"
A la hora de ponerse a buscar departamento, Rodrigo Guignard optó por los medios tradicionales. Durante un mes y medio, este estudiante de publicidad se sumergió en los singulares códigos de los clasificados. Leyó, dibujó, visitó. Hasta que encontró en barrio General Paz aquello que buscaba: un departamento con un dormitorio y amplio balcón. 

“Encontré un sitio donde vivir en los valores que más o menos me había imaginado. El alquiler me cuesta 3.200 pesos, a lo que debo sumar 1.500 de expensas e impuestos. El barrio es hermoso. El problema es que no hay forma de hallar cochera”, contó el joven. 

El barrio elegido es uno de los que más experimentó la explosión demográfica de los últimos tiempos.

Por eso es complicado encontrar un sitio para dejar el auto. “La primera opción que tengo es la cochera del edificio. Lo veo difícil porque estimo que está completa. No me preocupo por el momento. Pienso dejar el auto afuera hasta que consiga otro lugar”. 

Esta será la primera vez que Rodrigo vivirá solo. Desde un primer momento priorizó un lugar amplio y luminoso. Había pensado en un dúplex de Nuevo Poeta Lugones. O algún rinconcito del norte de la Capital. Finalmente encontró el departamento y desde un primer momento supo que ése sería su hogar por sus dos próximos años. 

Respecto a los precios, Rodrigo reconoció que, si no trabajara, sería muy complicado mudarse. Afortunadamente tiene un puesto en una empresa de productos lácteos. Con esos ingresos podrá afrontar el valor de la mudanza. Pero, ¡agarrate Catalina! Porque se viene ahora la compra de los muebles y electrodomésticos para su nuevo hogar...

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