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Córdoba

El agua trajo alivio y problemas por igual

Una fuerte tormenta azotó ayer buena parte de la provincia y la ciudad. En el norte de la Capital, se registraron varios anegamientos. En el interior, vientos huracanados provocaron destrozos. Pero, los diques, chochazos.

Ayer, otra vez una fuerte tormenta que se abatió sobre buena parte de la provincia pero con intensidad en Capital, en sectores del Gran Córdoba y en el norte de la geografía cordobesa, provocó sensaciones encontradas de problemas y alivio. Inconvenientes para mucha gente que fue sorprendida otra vez por el agua, la piedra y hasta vientos huracanados que trajeron voladuras de chapas y destrozos en San Francisco del Chañar, por ejemplo. Un respiro, para los diques y la pobre performance que tenían en sus embalses.

Pero vamos por partes, en Capital, unos gotones de tamaño baño se avalanzaron ayer sobre la ciudad cerca de las 13.30 y los barrios del noroeste fueron los que más sufrieron las consecuencias del aguacero. El agua fue acompañada por ráfagas de viento de entre 50 y 60 kilómetros por hora y en algunos sectores se registró caída de granizo. La peor parte se la llevó la zona de Argüello. Según informó Defensa Civil, la escuela del barrio Villa Nueve de Julio se inundó y en una vivienda de la misma barriada se hundió el pozo negro producto de la correntada que pasó por el sector. En Colinas del Cerro, un grupo de seis chicos fueron rescatados por la Policía de la zona de las barrancas del Suquía. “Estaban en unas cuevas y empezó a crecer el río y por el barro no podían salir del lugar”, contó Almada.

En tanto, en el interior policial, bien entrada la tarde, se desató una fuerte tormenta con vientos huracanados en la zona de San Francisco del Chañar, lo que provocó voladura de techos de chapa, pero sin víctimas de ningún tipo.

La lluvia le dio una buena mano a los embalses
Las lluvias de los últimos días siguen trayendo alivio a toda Córdoba. Desde las primeras horas del sábado se registraron precipitaciones en buena parte de la provincia y principalmente en los sectores más afectados por las sequías, como Sierras Chicas y Punilla, permitiendo un importante ingreso de agua a los embalses.

El dique La Quebrada, el más afectado por la falta de lluvias y el crecimiento de la población en la región, registró ayer un incremento de 17 centímetros, según informaron desde la Cooperativa de agua de Río Ceballos. En la zona más alta de las Sierras Chicas se registraron 63 milímetros de precipitaciones, mientras en la baja las lluvias alcanzaron los 52 milímetros. La Granja fue la zona más beneficiada, con 56 milímetros, Agua de Oro registró 53 y Salsipuedes 51, una de las que más ha sufrido los crónicos problemas de sequía.

En la zona de las Altas Cumbres, donde nace la cuenca que abastece al dique San Roque, las lluvias alcanzaron los 52 milímetros, en tanto, en la zona media llegó a 42 y en las regiones más bajas las precipitaciones rondaron los 36 milímetros. Como ocurrió con las últimas lluvias, Cosquín fue la más beneficiada, con un registro de 56 milímetros. De esta manera, el San Roque tuvo un aumento de 19 centímetros, alcanzando los 29,42 metros.

En Río Tercero, las precipitaciones alcanzaron los 36 milímetros y en Los Molinos 37. También se alivió la situación del dique de Cruz del Eje.
A todo esto había que sumar toda el agua que llegó con las tormentas de ayer.

Susto en Sierras Chicas

Una fuerte pedrea se abatió ayer, pasadas las 14, sobre toda la zona de Sierras Chicas. Los reportes comenzaron a llegar con intensidad desde la zona de Villa Allende primero, pasaron por Mendiolaza después, para luego finalizar en Unquillo (la foto enviada por uno de nuestos usuarios en la Web muestra el patio de una vivienda de esa ciudad cubierto por un semimanto blanco), Río Ceballos y Mendiolaza. Tampoco se salvaron La Calera, Saldán y Dumesnil.

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