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Córdoba

10 años de cárcel por golpear y por dejar hacerlo

Fueron condenadas la mamá del bebé de un año y su concubina, coautoras de lesiones graves continuadas. El caso se conoció en 2012, cuando la criatura quedó al borde de la muerte.

Estuvo seis semanas internado. Fue sometido a varias cirugías para reparar los daños que los golpes y los maltratos le habían ocasionado, y que lo dejaron al borde de la muerte en agosto de 2012. Nicolás, un bebé de sólo un año, sobrevivió, y desde entonces está al cuidado de sus abuelos, quienes prometieron poner todo su esfuerzo y amor para sanar sus heridas. 

Tanto la mamá del niño como su pareja, fueron condenadas a 10 años de prisión tras ser declaradas coautoras de los delitos de lesiones leves calificadas continuadas y lesiones graves calificadas, en concurso real.

En los últimos días se conocieron los fundamentos del fallo, emitido el 22 de mayo pasado por la Cámara Novena del Crimen, integrada por los vocales Adriana Teresita Mandelli, Roberto Emilio Spinka y Carlos Arturo Ruiz, y jurados populares.


En la sentencia, los jueces argumentan que ambas mujeres fueron responsables de las lesiones: una por haber sido la ejecutora material del maltrato, y la otra –la madre de la criatura– por haber omitido neutralizar la situación de riesgo a la que era sometido su pequeño hijo.


Un horror. La descripción de los daños que sufrió Nicolás es realmente escalofriante. Desde junio de 2012, con tan sólo 10 meses, debió soportar golpes reiterados en la cabeza, en el rostro, en la espalda y en el abdomen, con las manos, con un cinto, con látigos. Quemaduras en distintas partes del cuerpo, en las orejas y en las manos, con cigarrillos encendidos y con cera de vela caliente. También patadas que le provocaron fracturas de costillas.

Los vocales del tribunal no dudaron en que, dada la convivencia entre las mujeres –iniciada cuando el pequeño tenía cerca de cuatro meses–, ambas tuvieron necesaria participación en las brutales agresiones.


El 14 de agosto, la agresividad de la que era víctima tuvo su punto más crítico. La concubina de la mamá de Nicolás le propinó una feroz golpiza, con alevosía, en distintas partes del cuerpo al niño absolutamente indefenso, días después de que cumpliera un año. No dijo nada.


Esa noche, el bebé no quiso comer. Su madre declaró que le dio leche con manzanilla y jugo de naranja cerca de la 1 de la mañana, porque “estaba seco de vientre”. Según ella, ese día el pequeño “bailaba y jugaba con normalidad”. Según su relato, se despertó con vómitos unas horas después de dormirse. Tomó otra mamadera con leche y volvió a dormir.


Durante la mañana del 15 de agosto, su pareja la llamó al trabajo para decirle que el nene estaba pálido. Ella tomó un remis, lo buscó y lo llevó a una médica, luego al dispensario, desde donde lo derivaron al Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba. Estaba grave. Tenía un trauma abdominal cerrado que, de no haber sido atendido a tiempo, le habría ocasionado la muerte.


Nicolás sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue reanimado por los médicos. Fue intervenido quirúrgicamente en tres ocasiones. Tenía lesiones hepáticas e intestinales gravísimas, más un montón de hematomas y contusiones por todo el cuerpo.


“El de arriba y los médicos, con sus manos mágicas, han hecho milagros con mi nietito”, expresó a este diario el 25 de septiembre de 2012, su abuelo, Juan Carlos, con el bebé en brazos, a punto de recibir el alta médica. Profundamente emocionado por la recuperación del niño, el hombre le auguraba una buena vida al cuidado suyo y de su esposa, y un montón de otras promesas que erizaban la piel.


Casi dos años después, llegaría la condena judicial para sus agresoras. 

Absueltas por otros delitos
Aunque en un principio las dos mujeres (la mamá de Nicolás y su pareja) habían sido acusadas de homicidio en grado de tentativa, esa acusación fue desestimada por el fiscal de Cámara, Carlos Ferrer.

El letrado entendió que si hubieran querido dar muerte al niño, la pareja habría ignorado los síntomas que el pequeño presentó ese 15 de agosto, y por los que fue llevado al médico.


A su vez, ambas mujeres fueron absueltas de la acusación por abuso sexual agravado, en este caso por el beneficio de la duda que les concedió tribunal, ya que no se pudo acreditar de manera fehaciente que el pequeño haya sido sometido sexualmente.

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