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Ya toca Miranda en la B

Osvaldo Miranda es el 9 celeste. “Me trajeron para hacer goles”, dijo el grandote de 1,90.

Su altura impresiona. Es de esos flacos que tranquilamente pudo haber elegido el básquet como deporte preferido. “Me gusta el juego aéreo. El 1,90 metro me ayuda un poco, je”, bromea en la rueda de prensa organizada por Córdoba Celeste, la gerenciadora de Belgrano, en la que ya es presentado oficialmente como “nuevo refuerzo” del Pirata.

De todos modos, el fuerte de este lungo, según sus propias palabras, está en los pies. Esos que le permiten pivotear, aguantar la pelota y descargar con precisión. Esos que sus ojos deben ver allá a lo lejos cuando mira hacia abajo, pero que le permitieron ver bien de cerca la chance de jugar en clubes argentinos de todas las categorías, en clubes europeos y en planteles con pretensiones de ascenso a Primera División como el de Belgrano.

La nueva incorporación pirata es una de esas que ilusiona a los hinchas. Por el puesto que ocupa, por su nombre y por su presencia física. Se llama Osvaldo Noé Miranda y trabaja de goleador. De conquistador de goles. “Tenía muchas ganas de regresar a Argentina y estoy muy feliz de hacerlo en Belgrano. En mi carrera tuve la suerte de jugar en varias divisionales diferentes. Empecé en el Argentino, pasé a la B Nacional y después tuve la suerte de llegar a Primera y de irme a Europa. Ahora me toca jugar en una ciudad grande como Córdoba y en un club grande como Belgrano, así que estoy contento”, le dijo ayer el oriundo de Luján de cuyo, Mendoza, a Día a Día.

“He venido a jugar a la cancha de Belgrano y no era fácil. El entorno de la gente siempre fue importante. Espero que eso me juegue a favor ahora, que voy a jugar con esta camiseta”, agregó el punta de 25 años, 153 partidos jugados como profesional y 28 goles.

Ayer, el mendocino llegó a la ciudad, pasó con éxito la revisación médica y terminó de acordar algunos detalles económicos que restaban con la gerenciadora. Viene a préstamo por seis meses (con opción de prórroga) y su último club fue el Astra Ploiesti de Rumania. “Resigné mucho en lo económico al aceptar esta propuesta, pero sé que es lo mejor para mi familia y además considero un desafío muy importante para mi carrera jugar en este club”, sustuvo el delantero con quien el gerenciador Armando Pérez venía negociando desde hace unos días y que, al final, convenció.

Emperador rumano. Miranda comenzó su carrera en Luján de Cuyo, la continuó en Godoy Cruz de Mendoza (todavía en el ascenso) y, desde el 2004 hasta el 2007 formó parte de planteles de Primera A. En ese período estuvo en Almagro, Racing e Independiente de Avellaneda, retornó al Tomba mendocino y luego pasó a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Finalmente, desde 2008 en adelante jugó en Rumania, en el Dinamo Bucarest (el dueño de su pase) primero y después en el Astra. “Es un fútbol muy competitivo, muy bueno el de Rumania. Jugué la Europa Ligue que es la ex Copa Uefa y allá me enfrenté con Paolo Frangipane. En mi último club anduve derecho, pero lo más difícil es la adaptación”, explicó Miranda.

Finalmente, el gigante cuyano se refirió a su responsabilidad, a  ese gran déficit que viene aquejando al celeste y que él intentará hacer olvidar: la sequía goleadora. “Todos tenemos la responsabilidad de convertir, pero yo soy delantero y me trajeron para hacer goles. Voy bien de arriba, pero me gusta más jugar con la pelota en los pies. Ojalá pueda convertir goles, no puedo prometer un número, pero sí poner mucho sacrificio. Ojalá también que el equipo mejore porque no merece estar como está”, cerró el 9 compañero de Martín Pautasso en Independiente y de Gabriel Ramón en el Lobo jujeño.

“Es la guitarra de Lolo” dice el estribillo de un tema del grupo Miranda. ¿Se llevará bien el flaco con Luciano Lollo, el 2 celeste? Seguro.

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