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Córdoba

Ya no hace falta hacer el 4

La Provincia pone en marcha el plan piloto “Tomando Cuidado” para que los jóvenes puedan hacerse solitos el control de alcoholemia antes de salir del boliche. Arranca con cuatro locales nocturnos del Chateau.

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Por Anónimo (not verified)

-Oiga, ¿no sabe dónde está el alcoholímetro?
-Sí, joven, aquí a la derecha, junto al matafuegos.

Suena algo bizarro, pero en pocas semanas tal vez se escuchen diálogos de este tipo en cuatro boliches de la zona del Chateau Carreras. Será cuando se ponga en marcha la etapa piloto del programa llamado “Tomando Cuidado”, que impulsa la Secretaría de Prevención de Adicciones de la Provincia.

¿Cómo lo imagina Juan Carlos Mansilla, referente de esa repartición pública? “Como si fuera un teléfono público. Los chicos podrán acercarse y medir su nivel de alcohol en sangre de una forma auto administrada, y saber si están o no en condiciones de manejar un vehículo”, explica el mismo funcionario que actualmente impulsa un paquete de leyes anti alcohol para que sean tratadas en la Legislatura.

Te medís solito. Como por el momento se tratará sólo de una experiencia piloto, será implementado en cuatro boliches de la zona del Chateau, en Córdoba capital. La idea es verificar su funcionamiento, estudiar el comportamiento de los chicos y, eventualmente, extender luego el sistema a otros establecimientos.

Los aparatos serán colocados en sectores cercanos a las puertas de salida de las instalaciones, y con ellos simplemente se busca fomentar “una conducta de auto cuidado”, según las autoridades. Lo cierto es que sólo será necesario tener un poco de curiosidad (o de conciencia), acercarse al aparato, soplar y saber en el acto si estamos o no aptos para conducir. El resultado del test se informará con una luz verde para los que estén fresquitos (menos de 0,5 g/l), amarilla para los limítrofes, y roja para los que apenas se pueden mantener en pie.

El proceso se podrá completar de forma totalmente autónoma, y no será necesaria la asistencia de personal de seguridad ni de servicio dentro del establecimiento, aunque la previsión es que los empleados de estos establecimientos estén capacitados en prevención.

Con esto no basta. Pese a la inmediatez con la que funcionará el método, desde la Provincia tienen claro que ese método por sí solo no alcanza. “Con un termómetro no se cura la fiebre; con el alcoholímetro no se te pasa una borrachera”, grafica el propio Mansilla, señalando que el plan piloto será complementado con campañas educativas, folletería y capacitación.

“Se va a trabajar educativamente con el personal nocturno y en alianza con el bolichero, que no es un enemigo sino alguien a quien también le va a interesar la conducta y el autocuidado de sus clientes”, explicó el funcionario.
De cualquier modo, el aparato pasará a ser la estrella de la noche, y “como mucho en un mes” ya estarán funcionando los primeros. ¿Se acostumbrarán los chicos?

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