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Córdoba

Urquiza prepara una demanda millonaria contra el Estado

Con la sentencia penal bajo el brazo, el ex policía víctima del D2 ahora busca un resarcimiento civil.

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Por Anónimo (not verified)

¿Cuánto vale una vida partida al medio, justo cuando uno estaba comenzando a construir en firme sobre lo que hasta hacía poco eran sueños? ¿Cuánto vale una carrera trunca, un estudio interrumpido para siempre, un cautiverio injusto? ¿Cuánto vale un exilio forzoso, un eterno volver al inicio, una familia partida al medio? ¿Cuánto una lesión incapacitante, un dolor recurrente, y una madeja de recuerdos que atormentan por el resto de la vida?

A todo eso se le intentará poner un valor numérico en la demanda sobre la que trabaja el abogado Marcos Daher, en representación del ex preso político Luis Urquiza. La cifra, lo descuentan, será varias veces millonaria.

En diciembre del año pasado la Justicia Federal falló condenando a los autores del calvario de Urquiza, un ex policía que terminó apresado por sus propios compañeros, acusado de infiltrado. Que fue torturado en el D2, donde recibió un balazo en su rodilla. Que pasó casi dos años en la Penitenciaría de San Martín, bajo un régimen infame. Que ni bien fue liberado debió partir al exilio, encontrando recepción en una patria y una cultura tan extrañas como Dinamarca. Que intentó volver a nuestro país en los ‘90, y se dio con que dentro de la Policía seguían encumbrados aquellos tipos que lo torturaron. Y que encima eran protegidos por el gobierno de aquel entonces. Que no tuvo otra que volver a exiliarse, y que cada vez que intentó regresar se dio con nuevas amenazas y aprietes.

Ese hombre, que aún vive exiliado, aunque quisiera volver, es el que ahora le va a plantear al Estado nacional y también a la Provincia, que esa vida desarmada merece un resarcimiento.

Reparar el daño. “El principio del ordenamiento jurídico argentino indica que cuando un daño es causado, debe ser reparado integralmente”, explica Marcos Daher, abogado patrocinante de Urquiza, quien señala que en el caso puntual reclamaran por daños patrimoniales y extra patrimoniales.

Entre los primeros incluye las discapacidades derivadas de la lesión en una rodilla, “con los consecuentes gastos que esto implicó a lo largo de tantos años, lucro cesante y pérdida de chance”. Y a esto le suma los daños extrapatrimoniales, entre los que incluye los “los daños psíquicos y el daño moral que comprende el desarraigo, la ruptura familiar y todas las consecuencias personales que se derivaron objetivamente como consecuencias del hecho”.

La pregunta a esta altura es inevitable: ¿Por cuánto demandarán? “El número todavía no lo tenemos porque estamos cuantificando el perjuicio económico en base a fórmulas”, explica el abogado, a sabiendas que en realidad lo que interesa no es el cálculo en sí, si no sus intereses. Es que la demanda irá por una cifra base que podría arrancar en el medio millón de pesos, pero lo que la vuelve astronómica son los intereses desde 1976 hasta hoy. “La verdad, es imposible calcular la cifra, es algo que tendrán que resolver desde la Justicia”, dijo el abogado.

Imprescriptible. El principal escollo que deberá sortear una demanda de este tipo es la prescripción, justamente lo que logró esquivar con éxito la causa penal. Pero habría también aquí fundamentos para lograrlo. “Se trata de fundamentar la imprescriptibilidad de la ley civil en causas de daños causados por delitos de lesa humanidad”, explica Daher, apuntando que hay criterios dispares de la Corte Suprema, aunque existe un fallo que reconoce derechos civiles a descendientes de una masacre de aborígenes del Chaco. También agrega un fallo de La Plata y varios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, reconociendo la imprescriptibilidad.

De cualquier modo, al planteo seguramente le saldrá una piedra en el camino. Se trata de las leyes de reparación dictadas durante la presidencia de Carlos Menem, por las cuales se indemnizó a los ex presos políticos en función de la cantidad de días de cautiverio ilegal que padecieron. “El que optó por esta reparación se comprometió a no hacer ningún tipo de juicio contra el Estado”, señala Luis Alem, subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, ante la consulta de Día a Día. No obstante, el propio funcionario admite en relación al planteo de Urquiza que “son cosas que correspondería analizar”.

Directo a la Corte. Ese fondo de reparación que también Urquiza cobró es algo que sin dudas se meterá en el planteo. Pero para su abogado son cosas distintas. “La reparación fue por los días de prisión ilegal. Por eso lo cobró gente que fue torturada o que no lo fue, que fue herida gravemente como mi representado, o que estuvo desaparecida sin daños en su cuerpo”, explica, al insistir en que lo que se reparó con ese fondo “fueron los días de cautiverio, pero no los daños personales que se derivaron”.

A sabiendas que es un tema que está destinado a una serie inevitable de apelaciones, la estrategia será cortar por lo sano e ir directamente a la Corte Suprema de Justicia. Se ampararán en dos criterios vigentes de “competencia originaria y exclusiva” del máximo tribunal, para así ahorrar un largo camino de expedientes. El primero de ellos se ampara en el hecho de que se demandará en simultáneo al Estado provincial y nacional. El segundo, en que el demandante es un ciudadano extranjero.

¿Podría venir una avalancha similar de demandas? “Podrían”, responde escueto Daher. Sobre su escritorio ya cuenta con los casos de Luis Sánchez (hoy exiliado en Suiza) y Andrés Sombory (en Rumania). Por eso el abogado busca ver un poco más allá: “Hace falta una nueva ley de reparación, porque si no esto se convertirá en el negocio de los abogados”.

La demanda
A la Corte.
Sería presentada directamente al máximo tribunal.

Demandados. Los Estados provincial y nacional.

Monto. Se demandará por la cifra indemnizatoria que hubiera correspondido en 1976, pidiendo que la Justicia le aplique los intereses hasta la fecha.

Apoyos. Se están negociando apoyos en la presentación de la causa, mediante la figura del amicus curiae.

Causas paralelas. Se presentarán otras dos causas de ex presos políticos, aunque con expedientes separados.

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En la búsqueda de amicus para la causa
En el tejido de una estrategia fina que realmente haga caminar la demanda por indemnizaciones por daños, el abogado Marcos Daher se encuentra discutiendo con diferentes organismos la posibilidad de que acompañen su propia demanda.

Busca con ello explotar la figura del amicus curiae, una previsión legal aún de poco uso en nuestro país. Se trata de presentaciones que pueden realizar terceros ajenos a una disputa judicial –pero con un justificado interés en la resolución final del litigio–, a fin de expresar sus opiniones en torno a la materia, a través de aportes de trascendencia para la sustentación del proceso judicial. En palabras más sencillas, el amicus se presenta al juez y pide permiso para opinar.

La primera apuntada fue la propia Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, donde la discusión estaría avanzada. “Es un tema de nuestro interés, pero lógicamente se complica accionar contra el Estado Nacional del que formamos parte”, responde Luis Alem, confirmando el contacto personal de la semana anterior con Urquiza y Daher.

“Distinto sería si resuelven demandar a la Provincia de Córdoba. Por eso nuestro acompañamiento dependerá de cómo está formulada la demanda”, confirmó.

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