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Córdoba

Poner un pararrayos te parte el bolsillo

La instalación de un sistema de protección contra la caída de rayos para una casa “tipo” arranca en $ 5.000. Hay más baratos, pero los especialistas en el tema alertan sobre riesgos de electrocución e incendios.

La tormenta eléctrica que anteayer acabó con la vida de cuatro personas en el Gran Buenos Aires puso en agenda la peligrosidad de este tipo de fenómenos y, a la vez, despertó la necesidad de estar convenientemente protegidos.

Sin embargo, llevar adelante una instalación para evitar los efectos de la caída de un rayo en una vivienda particular no es barato si la idea es colocar un sistema que realmente funcione. Los costos dependen de la superficie de la casa, de la cantidad de captores (pararrayos) y jabalinas, y de la fortaleza de todo el conjunto (especialmente, de la longitud y el espesor de los cables de bajada).

Un kit básico de todos estos elementos (con colocación) arranca en los cinco mil pesos, pero puede llegar a trepar a ocho mil si las condiciones de la vivienda así lo requieren. “Dependiendo de la geometría de la casa y del diseño que haga falta, una instalación puede demandar unos 2.500 pesos de materiales y otro tanto de mano de obra, como mínimo”, calculó Waldo Wayar, de la Comisión de Instalaciones Eléctricas del Colegio de Ingenieros Especialistas de Córdoba (Ciec).

Si la vivienda es simple (de unos 100 m2), con un pararrayos puede alcanzar. Sin embargo, en general, es necesario poner un par para brindar real protección. Van unidos arriba con un cableado horizontal y, a su vez, se hacen bajadas de cable de cobre desnudo de –por los menos– 7 milímetros de diámetro, separados de la estructura de la casa por unos elementos de sujeción especiales. “Deben estar convenientemente sostenidos porque la fuerza del rayo los hace mover y es muy peligroso”, alertó Wayar.

Este “sistema primario” protege a las personas en el interior de la vivienda y de un posible incendio. Sin embargo, no hace lo propio con los aparatos eléctricos. Si se colocan cables finos y forrados, la protección es mucho menor e, incluso, se pueden provocar focos de incendio.

Una industria debe colocar los pararrayos denominados activos, que “atraen” los rayos para que “descarguen” por ahí, y no por otro lado.

Internados. Cuatro menores que resultaron heridos por la caída de rayos en Buenos Aires, hasta anoche, permanecían internados. El más grave era un chico de 7 años, que se encontraba en estado crítico. El martes por la tarde, la tormenta había dejado como saldo cuatro muertos y una decena de lastimados.

Cómo evitarlos
Refugio. Protéjase en el interior de edificios sólidos o vehículos. Ya en un auto, desconecte los sistemas de ventilación y calefacción interior.
Lejos. Apártese de las estructuras metálicas, como vallas, alambrados, tendidos eléctricos, caños de agua, subestaciones eléctricas, alumbrado público y mástiles.
Quieto. No utilice motos, bicicletas, tractores u otros vehículos abiertos en la tormenta. Y aléjese de los lugares elevados. No se coloque cerca de árboles, menos de los aislados, y salga del agua. Póngase en cuclillas y nunca se acueste sobre el suelo.

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