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Policiales

Piden que vuelva a la cárcel una pareja acusada de abusos

Las víctimas son nenes de jardín. La Justicia ordenó su liberación, pero los padres solicitaron la nulidad.

La fiscal Dolores Romero Díaz ordenó la liberación de una pareja de barrio General Paz que estuvo casi tres meses presa por presunto abuso sexual contra niñitos de un jardín de barrio Juniors, a quienes, según la acusación, manoseaban y obligaban a cambiarse de ropas.

Rosendo Montero, representante de dos de las familias denunciantes, le dijo a este diario que la fiscal basó su decisión "en que, para ella, los resultados de la Cámara Gesell no dieron pruebas contundentes que justifiquen las detenciones". De esta manera, la pareja, cuyos nombres se reservan por tratarse de un delito de instancia privada, pagó una caución de 30 mil pesos y quedó en libertad el 23 de este mes.

Tanto para el letrado como para una de las denunciantes, las pruebas "fueron más que suficientes, teniendo en cuenta de que se trata de nenes de 4 años que, aún así, dejaron al descubierto los manoseos de los que fueron víctimas".

"Los chicos coincidían en sus relatos, daban los nombres y apellidos de los acusados y utilizaban muñecos para representar las cosas que le hicieron", indicó el letrado. Montero agregó que, una vez ordenada la liberación de los acusados, constató que "no estaban confeccionadas ni firmadas las actas de la Cámara Gesell", lo que "anula la decisión de la fiscal". En base a esto, los denunciantes se presentaron ayer ante el fiscal General de la Provincia, Darío Vezzaro, y pidieron la nulidad de la orden de liberación que dictaminó Romero Díaz. Además, los denunciantes pidieron una orden judicial para que los acusados "no puedan acercarse a menos de 300 metros".

Presos. La pareja, que, al parecer, hacía participar a su propia hijita en los "juegos perversos", cayó presa el viernes 3 de octubre de este año. La denuncia fue presentada por dos familias cuyos nenes iban al mismo jardín que la nenita de los sospechosos, al notar que "se hacían pis, tenían mucho miedo y se portaban raro".

Los presuntos abusos habrían ocurrido durante 2007, y las pruebas habrían sido suficientes para el arresto de la pareja, que quedó imputada de "abuso sexual con acceso carnal agravado y abuso sexual gravemente ultrajado reiterado", según señaló Montero.

Siempre en base a la acusación, la pareja habría "invitado" a compañeritos de su hijita para que, cuando salieran de la guardería de barrio Juniors, fueran hasta su casa de General Paz, donde los habrían manoseado, cambiado de ropitas (vestir a los varones de mujer, y viceversa) y obligado a hacer algunos "juegos" perversos.

Pese a quedar en libertad, ambos continúan imputados.

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