?>
Ocio

Osvaldo Bayer: Tenemos que volver a nuestras raíces

El periodista, historiador y escritor Osvaldo Bayer dialoga sobre los desafíos del Bicentenario. El miércoles, disertará en Córdoba sobre los pueblos originarios.

En el marco del ciclo de conferencias Lado B, organizado por el Centro Cultural España Córdoba, nuestra ciudad recibirá la visita de uno de los intelectuales más encumbrados del país: el escritor, historiador y periodista Osvaldo Bayer. El ciclo del que participará está destinado a reflexionar sobre las cuestiones en torno al festejo del Bicentenario, y Bayer aportara su visión sobre un tema muchas veces rehuido: el de los pueblos originarios.

“Realmente creo que es una de las cosas a las que la historia argentina no les ha hecho justicia”, opina Bayer acerca de la temática de la charla. “Tenemos que investigar a fondo lo que ocurrió con los pueblos originarios, y más ahora que se cumplen 200 años del 25 de mayo y que uno de los propósitos de los hombres de mayo fue, precisamente, acabar con la esclavitud de los pueblos originarios, a la cual estaban sometidos por los españoles mediante la mita y el yanaconazgo. Hay un hermoso documento de Belgrano y su marcha al Paraguay, en el que, cuando llega a lo que él llama Las Misiones, les devuelve las tierras comunitarias a los aborígenes y les señala que va a conseguir dinero para que puedan comprarse herramientas agrícolas y ganado. Y habla de la injusticia tremenda a la que fueron sometidos por los españoles. Esto cambia  ya con Rivadavia, cuando fue Ministro del Interior del general Martín Rodríguez, donde ordena eliminar a los indios ranqueles, por ejemplo, que eran muy pacíficos. Y el pensamiento de Mayo se termina totalmente con la expedición de Roca, que hay que realmente leer el racismo increíble de este hombre, diciendo que había que exterminar a los ‘bárbaros’. Y, peor todavía, a eso le siguió una reimplantación de la esclavitud, sin decreto, sino directamente. En los  avisos de los diarios de la época se podía leer ‘Hoy, entrega de indios’, por ejemplo. Se les entregaban a las familias indios varones como peones, ‘chinas’ –como se les llamaba despectivamente a las indias mujeres– como sirvientas y ‘chinitos’ como mandaderos. Entonces hay que comenzar un gran debate sobre esto, más cuando ahora a los pocos indios que han quedado les han quitado sus tierras comunitarias. Ellos no tienen título de propiedad, ya que las tierras son para todos, entonces no pueden presentar títulos de propiedad y se las quitan directamente”.

–¿Cuáles pensás que son los desafíos que afronta la cultura argentina en el Bicentenario?
–Yo creo que con estos festejos tenemos la gran oportunidad de mirar hacia adelante en el sentido de buscar realmente cumplir con los sueños de aquellos libertadores. Por ejemplo, llevar adelante los planes de los Estados Unidos de Latinoamérica, terminar para siempre con las fronteras. También hacer un mercado común latinoamericano. Y además, hacer un gran intercambio cultural con los países latinoamericanos. Son raíces que están juntas. Deberíamos conocer más el arte auténtico, autóctono, buscar más nuestras raíces. Por supuesto, sin renunciar a toda la influencia europea que ha tenido nuestra cultura, pero hay que traer el otro aspecto también.

La tele y el libro. No es cosa de todos los días tener a Bayer del otro lado de la línea telefónica. Entonces, vale la pena salirse un poco del tema que lo traerá a Córdoba para consultarle sobre otras cuestiones. Por ejemplo, qué piensa de la proliferación de programas televisivos sobre temas históricos. “A mí me parece muy positivo, porque así empieza el debate”, opina él. “He visto muchas cosas muy superficiales, pero de cualquier manera, eso despierta interés en la gente. Creo que todo lo que se refiere a historia, y a que la gente se ponga  en contacto con ella, es positivo porque enciende debates que apuntan a llegar a la verdad histórica”.

–Y, por último, ¿por qué pensás que tu obra “La Patagonia rebelde” es aún tan leída?
–Primero, porque ese fue un tema absolutamente escondido, que se ignoraba completamente. Y después porque es un tema épico. Que esos peones rurales allá en el sur hayan hecho un movimiento de tal manera, pidiendo justicia y que se los tratara dignamente, creo que tiene mucho que ver con la historia de la dignidad humana. Además, no se puede acusar a ninguno de hacerlo por buscar cargos políticos, o por dinero o por quedarse por tierras. Fue un movimiento totalmente perteneciente a los siervos de la tierra. Y es muy injusto que haya sido un gobierno democrático, el de Irigoyen, el que haya hecho esa bestial represión.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo