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Vecinos

"No al basural", leitmotiv de los vecinos del sur

La municipalidad se comprometió en cerrar el enterramiento provisorio de la ruta 36 en un año. Los vecinos lo vigilan de cerca.

Las voces de los vecinos del sur fueron las que se alzaron cuando se conoció que el predio provisorio de enterramiento de residuos estaría sobre la ruta 36. Muy cerca, a 2.5 kilómetros, está el barrio Nuestro Hogar Tres y desde allí surgieron los primeros reclamos.

Luego se sumaron Inaudi, Comercial, Residencial Santa Rosa, Villa el Libertador y hasta la Universidad Católica. La noticia de la ubicación del nuevo enterramiento les generaba muchas dudas, y desde el día del anuncio del proyecto, hasta la apertura del predio, la pulseada entre los vecinos y la Municipalidad fue constante.

Primero fueron los cortes en la ruta 36, después la Universidad Católica expresó su apoyo a los vecinos y esto le dio aire al reclamo. La primera observación fue que la Municipalidad nunca les comunicó sus planes a quienes viven cerca del actual vertedero .

"Nosotros tenemos zonas muy grandes donde no hay servicios de cloacas, y las napas ya están colapsadas. No es una cosa que queda fea o linda, es una cosa de salud. Estamos rodeados de campos donde se cultiva la soja y es muy habitual ver al avión fumigando sobre nuestras cabezas. Por esto no sólo que nos oponemos al basural sino que planteamos un relevamiento ambiental en nuestra zona", aseguró Luis Pihen, vecino de Villa el Libertador.

Con asesoramiento legal y técnico de la Católica, los vecinos presentaron un amparo ante la Justicia para obligar a Crese a que cesara las actividades en la zona. 

"La Municipalidad viola las normas locales y provinciales. Después la jueza resolvió que no podía ceder a la petición de un sector y dejar sin servicio de recolección a la ciudad. Dejó que Crese siguiera trabajando y que el amparo continuara, por eso estamos convencidos de que las leyes nos amparaban", aseveró Guillermo Molas y Molas, presidente del centro vecinal de barrio Inaudi y uno de los abanderados del reclamo. 

Parecía un diálogo de sordos, el Palacio 6 de Julio ya tenía la decisión y los vecinos se plantaban cada vez con más firmeza para evitar que el municipio avanzara con su proyecto.

Luego de conocer la negativa de la Justicia, los vecinos planearon hacer un acampe en la entrada del enterramiento el día de la apertura. La idea era bloquear el acceso de los camiones al vertedero que recién se terminaba de construir.

La municipalidad, siempre con los tiempos ajustados, se comprometió con los vecinos a solucionar los problemas ambientales de la zona si dejaban operar el vertedero con normalidad. El predio debía comenzar a funcionar el 1º de abril de 2010 y el acta compromiso se firmó el 31 de marzo.

"Cuando uno habla de poner un enterramiento nadie lo quiere cerca. La reacción de los vecinos del sur hubiese sido la misma en el oeste, el este o en cualquier lugar. Lo que se buscó fue plantear acciones para mitigar el impacto que pueda tener un vertedero. El gran acuerdo con los vecinos es determinar un estudio ambiental de la zona sur para que quede como política de estado en una área tan postergada", aseguró Fernando Cámara, secretario de Ambiente del Municipio.

Carlo Dubois, presidente del centro vecinal de barrio Comercial, explicó de qué se trata el compromiso: "El acta tiene tres puntos. Estudio y plan ambiental en toda la zona sur, segundo un plan ambiental específico en Nuestro Hogar Tres, tercero controlar los trabajos de Crese y que se cumplan con las medidas técnicas y necesarias para que el enterramiento tenga el menor impacto posible y a la vez que deje de funcionar en plazo estipulado menor a un año".

Los vecinos se constituyeron en controladores de las actividades de Crese en el enterramiento junto con otras organizaciones. El plazo máximo que le darán a la Municipalidad para retirarse de la zona es de un año. En ese tiempo, el municipio espera tener adjudicada y construida la nueva planta de generación de los residuos.

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