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"Mi marido se mató para pagar la vida que quitó"

La viuda del guardiacárcel que se suicidó tras haber asesinado por error a una joven en barrio Altamira justificó la decisión de su marido.

La viuda del guardiacárcel que se suicidó ayer, luego de conocer que había asesinado por error a una joven en barrio Altamira cuando pretendía desquitarse por un robo que sufrió su mujer, dijo que su marido se equivocó, pero lo hizo para proteger a su familia, y aseguró que nunca tuvo intención de hacerle daño a nadie.

"Él era excelente. Si hizo algo mal, fue para proteger a su familia. Lo que hizo después fue para pagar la vida que quitó, para seguir protegiéndolos a mí y a los gordos", indicó en declaraciones Cadena 3 Andrea, la viuda de Silvio Broardo (37), quien trabajaba como guardiacárcel en la Penitenciaría de barrio San Martín y fue encontrado el jueves en barrio Altamira con un disparo en la cabeza, que se propinó el mismo con su arma reglamentaria.

Por qué se mató. La esposa de Broardo había sido asaltada junto a su hija el miércoles a la mañana, presuntamente por un hombre identificado como Néstor Cortez. Broardo, cuando se enteró del asalto, quiso vengarse asustando al delincuente. Averiguó donde vivía y se dirigió en su motocicleta hasta una vivienda ubicada en la intersección de las calles Alejo Bruix y Mario Bravo, en barrio Altamira, y tiroteó la puerta de la casa del presunto ladrón.

Una de esas cuatro balas alcanzó a Miriam Bustamante (22), quien estaba sentada viendo televisión. Afortunadamente, el hijo de la joven, de sólo cinco años de edad, resultó ileso. Fue él quien salió a la calle para pedir ayuda, porque su mamá no se movía y tenía sangre en la cabeza. Bustamante falleció momentos más tarde en el Hospital San Roque, por perdida de masa encefálica.

Cuando Broardo se enteró de que su acción había provocado la muerte de la mujer, decidió quitarse la vida.

El jueves, el hombre escribió una carta pidiendo perdón y se disparó en la cabeza en plena calle. El cuerpo de Broardo apareció en Boedo y Rosales, en barrio Primero de Mayo, a ocho cuadras del lugar donde se cometió el crimen de la joven. Al lado del cadáver había una motocicleta igual a la que los testigos dicen haber visto cuanto tirotearon la casa de Bustamante.

Ayer, la viuda de Broardo cuestionó la protección que le brindó la fuerza policial. "La Policía anoche me dejó sola, esto no es así", criticó.

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