Córdoba

Médicos se buscan

Los médicos de pueblo están en extinción. Los intendentes los tientan para que se radiquen, pero la lejanía pesa.

El diagnóstico del sistema de salud público no deja lugar a dudas: en la mitad del territorio provincial, la responsabilidad de prestar un servicio sanitario recae exclusivamente en el municipio. Y esta tendencia se acentuará con el correr de los años, según describió el Ministerio de Salud provincial.

Es ese el trasfondo de la muerte de Toribio Rivarola (74), ocurrida en La Cesira. El intendente de ese pueblo, Mario Jorge Becher, reconoció que los médicos, aún aquellos recién recibidos, se niegan a alejarse de los grandes centros urbanos. Esta situación se repite en los extremos de la geografía cordobesa. Así, el teorema es que a mayor distancia de Córdoba, menos son los médicos radicados.

En el norte, la comuna de San José de las Salinas paga por cada guardia 500 pesos, y ofrece en el combo una casa junto al centro de salud, para que el médico esté cómodo durante las 24 horas que demanda el trabajo. Sin embargo, para la jefa comunal, María Clemencia Luna, fue “bastante difícil” conseguir los médicos que se alternan las guardias: –Hemos buscado profesionales y ofrecido buenas condiciones, pero es muy difícil convencerlos de que dejen la ciudad. Acá no hay aparatos, acá hace falta ojo clínico– dice la intendenta.

Aunque la realidad socio-económica de La Francia, en la pampa gringa, sea opuesta a la de un pueblo de las Salinas, el intendente Carlos Tassi reconoce que tienen “dificultades” a la hora de buscar médicos para las guardias de los fines de semana. Allí, el municipio paga 800 pesos la jornada.

–En persona, pegué avisos en los hospitales de la ciudad de Córdoba ofreciendo trabajo, pero siempre es difícil lograr que vengan médicos– cuenta Tassi.

Ahora, Tassi mantiene tratativas para “repatriar” a un matrimonio de médicos cordobeses que emigró al sur del país. Aunque es difícil equiparar la oferta salarial, el intendente armó un combo: entre 6.500 y 7.000 pesos el municipio para cada uno, entre la atención al consultorio y la guardia pasiva, y la posibilidad de hacer extras en los consultorios de la cooperativa o de la clínica privada del pueblo. Aún así, los médicos no aceptan “de una”.

El intendente de Altos de Chipión, Alejandro Baldo, debe recostarse en el servicio privado para brindar atención durante los fines de semana: el municipio firmó un convenio con el centro médico del pueblo para que allí atiendan a los pacientes del dispensario municipal.

El encastre entre trabajos en el sector privado y el público son clave para tentar a los médicos a desplazarse o radicarse en el interior.

En Oncativo, por caso, el hospital cuenta con 24 profesionales de la salud. La mitad se traslada desde la ciudad de Córdoba, autopista mediante. Algunos de los que viajaban a diario, se radicaron. El intendente, Osvaldo Vottero, explica que la abundancia de clínicas en esa localidad (hay cuatro) permite al municipio contratar a médicos que también se desempeñan en el sector privado.

En los casos consultados, los fondos que envía la Provincia a los municipios para atender la descentralización del sistema sanitario cubren entre el 50 y el 60 por ciento del gasto. El resto, corre por cuenta de la comuna.

En el caso de San José de las Salinas, Clementina Luna señala que la Provincia “adeuda”, desde julio de 2010, el subsidio para pagarle a uno de los dos médicos que atienden a los 780 pobladores.

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El texto original de este artículo fue publicado el 04/06/2011 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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