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Deportes

Magia, David

Nalbandian derrotó 6-1, 4-6, 6-2 y 6-3 al francés Marc Gicquel y pasó a segunda ronda en Australia.

Cuando David Nalbandian se enfoca, se transforma en un prestidigitador de pelotitas de tenis. Hace y deshace con su raqueta. Pero, cuando no está metido no la pasa tan bien. Y algo de eso vivió ayer el cordobés en su debut en el Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año. Pero, a pesar de sufrir en algún tramos, el unquillense logró quedarse con la victoria sobre el francés Marc Gicquel y el pase a la segunda ronda de este certamen.

Nalbandian necesitó más de dos horas y media para alcanzar el triunfo, que consiguió al imponerse por 6-1, 4-6, 6-2 y 6-3. Luego de un primer set demoledor del argentino, en la segunda manga se mostró desconcentrado, impreciso y molesto por algunos fallos de los jueces de línea. Eso provocó que se fuera de partido y Gicquel, que metió todo lo que tiró, se quedó con la segunda manga. Incluso, en ese parcial, el cordobés expresó su impotencia rompiendo la raqueta contra el piso.

Pero después, David retomó el control del juego y le cerró a su favor, a pesar del esfuerzo del galo, sobre todo en el último set.

En la próxima instancia, Nalbandian enfrentará al taiwanés Yen Hsun Lu, quien le ganó al brasileño Thomaz Bellucci por 6-3, 7-5 y 6-4. El único choque previo que registran fue en Beijing 2004, con triunfo del cordobés por 6-7(6-8), 6-4 y 6-4.

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