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Córdoba

Los Chapones quiere dejar de vivir en las vías

Las 21 familias de ese asentamiento reclaman ser mudadas de la vía a tierras propias.

Es una mudanza que los habitantes del asentamiento Los Chapones primero miraban con recelo, pero que luego los entusiasmó como posibilidad de acceso a su primera casa propia y digna. Y la vienen esperando desde 2008, cuando el municipio inició la tarea básica que exige activar el proyecto del ferrourbano: liberar y poner en condiciones las vías que unen las estaciones Rodríguez del Busto, Alta Córdoba y Mitre.

Pasa que esta pequeña villa de 21 familias está ubicada a la altura de Esquiú y Rincón, precisamente sobre los rieles por los que en un futuro cercano debería correr el tren urbano financiado por la Nación, operado por la empresa Ferrocentral, e impulsado como proyecto por Daniel Giacomino.

Luego de idas, vueltas, postergaciones y ratificaciones, en las últimas semanas las obras ferroviarias para completar el recorrido del tren –que fue activado hace tiempo aunque con servicio reducido entre Rodríguez del busto y Alta Córdoba –cobraron ritmo: se construyen andenes para la estaciones, se acondicionan pasos a nivel sobre diferentes calles y se alambra parte del costado de las vías, entre otras tareas.

A la vez, comenzaron a levantarse en barrio Marqués Anexo 93 viviendas sociales diseñadas por el municipio para familias de Villa El Nylon que, por estar en zona de vías, deben mudarse. Sin embargo, todo ese vigor está en suspenso en Los Chapones: allí, sus habitantes denuncian que todavía no tienen terreno asignado para las futuras casas, a pesar de que Giacomino en persona les prometió un pronto traslado hace tres meses, cuando fue a verlos al asentamiento. “Nos dijo que nos iban a dar un terreno, hasta trajo las fotos y los planos. Y después no apareció más, a pesar de que le pedimos muchas audiencias. Los funcionarios nos tienen con promesas y ‘chamuyo’, pero sin nada concreto”, se quejó Cristina, enunciando un reclamo generalizado entre el grupo.

La frustración de todos es doble, porque por entonces estuvieron muy cerca de concretar el traslado: el municipio había iniciado el cercado del terreno donde iba a levantarles las viviendas, en Lavalleja al 3.300, Panamericano. Pero, un grupo de habitantes de ese barrio realizó varias protestas callejeras para resistir la llegada del grupo, reclamando que se mantuviera como espacio verde el lote estatal donde se iban a hacer las casas. La comuna replanteó el proyecto dejando parte del espacio como plaza, pero no logró vencer la resistencia y rápidamente abandonó la gestión, cuando Giacomino decidió desactivar la mudanza y buscar otros posibles destinos a los habitantes de Los Chapones.

Hoy, ese mismo terreno fue ocupado por unas 50 personas que también reclaman acceso a una casa propia. El hecho inquietó aún más al grupo de Bajo General Paz: “Nosotros nunca renunciamos a ese terreno, fueron ellos. No tuvieron el valor de defenderlo”, reclamó Carlos, miembro del grupo.

Los vecinos precisaron que desde aquel plan fallido, la intendencia intentó ubicarlos en un pequeño terreno contiguo al que hoy habitan, propiedad de Nación. “Luego de un tiempo, nos dijeron que estaba descartado”, relataron. Desde entonces, la Dirección de Hábitat localizó otros dos posibles enclaves, que los vecinos aún no pudieron ir a visitar, el paso que reclaman.

Doble problema. Pero, la indefinición en la erradicación de Los Chapones no sólo complica la vida a sus habitantes: a la vez, es hasta ahora el mayor “obstáculo” pendiente para que el ferrourbano complete el tramo que le falta a su recorrido: unir las estaciones Alta Córdoba y Mitre. Las autoridades municipales siempre destacaron que recién cumpliendo esa ruta, el servicio del tren será atractivo para captar un número importante de pasajeros.

El problema fue admitido por fuentes municipales y también extraoficialmente desde Ferrocentral, empresa que opera el tren y ejecuta la obra ferroviaria. La firma señaló que ya realizó la “renovación y mejoramiento de vías desde la estación Rodríguez del Busto hasta Alta Córdoba”, y que ahora trabaja en el sector Mitre.

“Se continúa ejecutando la remodelación de los pasos a nivel, la incorporación de las barreras comandadas con sus instalaciones de operación y construcción bajo normas de seguridad de los cruces peatonales comprendidos; y el cierre perimetral de toda la zona de vía, mediante alambrados de malla romboidal y postes de hormigón armado”, precisó Ferrocentral en un comunicado. “En la playa de estación Mitre se realizan trabajos de renovación y mejoramientos de vías, en particular sobre la infraestructura de ingreso del Ferrourbano”, agregó.

Desde el municipio confirmaron que están recibiendo los fondos nacionales para ejecutar la parte que les toca (los planes de vivienda para quienes deben ser mudados de la vía), y precisaron que las 93 viviendas que se levantan en Marqués Anexo van a buen ritmo, y estarán terminadas en mayo.

Lo único que no arrancó es la mudanza de Los Chapones.

Un proceso que tiene altos y bajos

Plan para erradicar las villas de los lugares por donde pasa el tren. Como complemento a la puesta en marcha del ferrourbano, el Gobierno nacional financia y el municipio ejecuta un plan de 114 viviendas sociales para personas humildes, que viven sobre o muy próximas a las vías que utiliza el tren.

Lo que ya está en plena marcha y a punto de finalizar en sus trabajos. Se trata de unas 93 casas. 36 de ellas son dúplex y 57 en lotes individuales, ya se construyen en barrio Marqués de Sobremonte Anexo y según las estimaciones del municipio estarán listas en mayo. Serán ocupadas por actuales habitantes de Villa El Nylon.

Lo que aún está en espera y es motivo de conflicto. Otras 21. 10 duplex y 11 en lotes, están previstas para el asentamiento Los Chapones (Bajo General Paz) se planeaban en Lavalleja al 3.300. Esa localización fue dada de baja ante el rechazo de actuales vecinos de esa área, y el municipio aún no encontró reemplazo para ese terreno.

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“Si no tenemos respuestas, vamos a salir a cortar calles”

Desanimados y cansados de “versos y mentiras”. De esa manera aseguran sentirse las 21 familias que constituyen el asentamiento Los Chapones, por donde tiene previsto “pasar” el ferrourbano.

En diálogo con este diario, el grupo de vecinos denunció que teme que el traslado con acceso a viviendas propias que les prometió la Municipalidad de Córdoba quede “en la nada”, al tiempo que anticiparon que protestarán. “Si no tenemos una respuesta rápido, vamos a salir a cortar las calles. Nos tratan como a gente ignorante. Antes estábamos olvidados, pero ahora estamos más abandonados todavía. Siempre perdemos nosotros, los pobres”, lamentó Elizabeth, que vive en el asentamiento con su pareja y una hija.

“Que el intendente (Daniel Giacomino) sepa que no nos olvidamos de lo que él mismo nos prometió, hace tres meses”, agregó Cristina. “Si esto se sigue demorando, la plata que estaba prevista no va a alcanzar para hacer las casas. Eso también no da miedo”, apuntó Gladys, su vecina.

A las privaciones con las que lidian a diario por vivir en hogares precarios, se sumaron ahora algunos padecimientos efecto de los grandes proyectos inmobiliarios (dos complejos de torres de departamentos) que se construyen a cada lado del asentamiento.

“Ya se me derrumbó parte de la pared, del techo y se cayeron todos los cables de luz. En cualquier momento se puede caer nuestra casa”, señaló Héctor, un hombre que vive de changas junto con Estela, la habitante más antigua de Los Chapones (lleva 62 años en el lugar). Un sector de su vivienda se está viniendo abajo, según dijo, por efecto de los trabajos de una obra de construcción que se realizan en el lote contiguo.

El particular asentamiento es además el hogar de unos 30 niños pequeños.

 

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