Córdoba

La Bodereau es una aventura de riesgo en Villa Rivera Indarte

Villa Rivera Indarte reclama por seguridad vial. A casi un mes de que una abuela que iba a trabajar fuera atropellada, todo sigue igual. Mirá el video.

Hay un grupo de vecinos de la ciudad de Córdoba que denuncian vivir “en el olvido del municipio”. Son los que habitan en la zona de Villa Rivera Indarte, al noroeste de la capital. Allí, todos están preocupados por la peligrosidad de la avenida Bodereau.

Desde la calle Ricardo Rojas hasta el Portón de Piedra, hay dos kilómetros. En ese tramo, de unas 20 cuadras, no hay semáforos ni reductores de velocidad. En el medio, desde el 8.000 hasta el 8.500, está el tramo más peligroso de esta avenida. En esas cinco cuadras, siete estrellas amarillas recuerdan las muertes sobre el asfalto, tres de ellas están ubicadas frente al colegio Santa Teresita.

Allí, la vicedirectora, Beatriz Gaggero, comentó que se han “cansado” de pedirle a la Muni que les de una solución: “El problema es que el colegio está entre dos curvas y cuando uno quiere cruzar la calle no ve si realmente viene un auto o no, esto es un peligro para los alumnos”, relató la docente.

“Estuvimos lidiando mucho tiempo por la seguridad vial en el barrio. Antes, frente al colegio, había una lomada. En el año 2004, cuando hicieron el cordón cuneta, la sacaron. En una época, en los horarios de entrada y salida, frenábamos a los autos para que los chicos pudiesen cruzar la calle. Pero después se puso muy peligroso, los automovilistas nos insultaban o nos tiraban los vehículos encima, entonces dejamos de hacerlo”, relató Beatriz.

Por otro lado, la vicedirectora del Santa Teresita recordó que, varias veces, alumnos y personal de la escuela  se vieron involucrados en accidentes. En el 2007 una señora, personal de ordenanza, fue atropellada por una moto cuando transitaba por la ciclovía de Bodereau. En el 2008 un alumno de quinto grado fue embestido por una camioneta: “Por fortuna, el vehículo venía despacio y alcanzó a frenar, el niño sólo sufrió unos golpes”, rememoró la maestra.

El último accidente que se registró sobre este tramo del asfalto de la Bodereau fue el que desencadenó la muerte de una mujer de 70 años, quien a las 7.30 del 2 de marzo fue atropellada por un Fiat uno. La víctima, identificada como Desideria Vargas, murió a los pocos minutos del accidente, a unas dos cuadras del colegio Santa Teresita.

Desde aquel momento los vecinos salieron, en reiteradas ocasiones, a protestar a la calle, pero no obtuvieron ninguna respuesta oficial. Un condimento, para el cóctel  de accidentes en la Bodereau, es la falta de alumbrado público. La escasa luz sobre la calzada en horas de la noche hacen de esta avenida una “verdadera trampa mortal”: “Vos ves que los autos pasan rapidísimo a toda hora, entonces cruzar esta calle de noche es imposible, seguro que en plena oscuridad no te ven. Por lo general, para cruzar la Bodereau te demorás entre tres y cinco minutos, es un tráfico que nunca para”, relató Eva, una comerciante de la zona.

La Bodereau, una importante avenida que une Villa Allende con Córdoba, está a medio construir. Los  semáforos que se ven están para organizar el tránsito a la entrada del Paseo Rivera Indarte. Desde allí hasta el famoso Portón de Piedra, entrada a Saldán, no hay una sola señal lumínica. Además, es escaso el alumbrado público y hay una ciclovía inconclusa.

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El texto original de este artículo fue publicado el 01/04/2009 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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