?>
Mundo

Inundaciones en Brasil: buscan cadáveres bajo el barro

Las intensas lluvias caídas en Ilha Grande, a 150 kilómetros de Río de Janeiro, ya han dejado casi 80 muertos.

Las intensas lluvias caídas en Brasil desde el miércoles han causado ya casi 80 muertos, mientras continúa la búsqueda de más cuerpos bajo las toneladas de lodo que el viernes sepultaron un pequeño hotel en Ilha Grande, a 150 kilómetros de Río de Janeiro y donde se han rescatado ya 28 cadáveres.

La Defensa Civil declaró a Efe que a lo largo del día de hoy los equipos de rescate han recuperado nueve cuerpos sin vida por el alud que arrasó durante la madrugada del día de Año Nuevo la pequeña playa en la que estaba la exclusiva "Pousada Sankay".

El vicegobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Prezao, dijo en entrevista con el canal de noticias Globonews que se trabajaba con una estimación de que en el lugar había entre de 34 y 37 personas, con lo que todavía habría un mínimo de seis desaparecidos.

Además de en Ilha Grande, ocurrió otro corrimiento de tierras en Angra dos Reis, ciudad continental integrada en el mismo municipio que aquella y en donde ya se han encontrado 13 cadáveres, por lo que el recuento provisional de víctimas mortales en la zona alcanza ya los 41.
En todo el estado de Río de Janeiro las lluvias han causado al menos 61 víctimas, y 79 en todo Brasil.

La peor parte se la ha llevado Ilha Grande, una pequeña isla de pescadores que en los últimos años se ha orientado al turismo con pequeños hoteles al borde de paradisiacas y aisladas playas.

Allí, durante una madrugada en la que todo el país celebraba el Fin de Año, toneladas de lodo y piedras se despeñaron colina abajo y arrasaron al menos cinco construcciones en la pequeña playa del Bananal, donde se encontraba la "Pousada Sankay", el edificio más castigado por la tragedia.

El corrimiento de tierras, que también afectó a otras cuatro propiedades donde había numerosos turistas, se produjo en la zona norte de la isla, situada frente al continente y al pie de frondosas colinas de unos 200 metros de altura.

Hasta el momento, sólo ocho de los cadáveres rescatados de la isla han podido ser identificados: cuatro de una familia de Minas Gerais, tres de otra familia de Sao Paulo y la hija de los dueños de la posada.

Según la Defensa Civil de Angra dos Reis, han podido ser evacuadas seis personas heridas. Una de ellas, una mujer de 42 años madre de dos de las víctimas, se encuentra hospitalizada con fracturas en las vértebras pero no se teme por su vida.

El comandante de la Marina Rodolpho Marandino, coordinador de los militares integrados en los equipos de rescate, dijo que cinco embarcaciones y 600 militares están movilizados en Angra dos Reis, tanto en Ilha Grande como en la parte continental, según la estatal Agencia Brasil.

En la isla trabajan unas 120 personas, entre militares, bomberos, policías y vecinos voluntarios, que llevan a cabo las labores de desescombro con maquinaria pesada y utilizan perros rastreadores.

El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, visitó la isla e informó de la situación al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Lula, "sensibilizado" por la tragedia, según dijo a Efe una fuente de Presidencia, ordenó la movilización del Ministerio de Integración Nacional, que aportará "todos los recursos necesarios en la ayuda y en las tareas de normalización".

El cuerpo de bomberos de Río de Janeiro alertó de que en Ilha Grande todavía había riesgo de nuevos corrimientos de tierra, por lo que la búsqueda de personas se llevaba a cabo con mucha cautela.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo