?>
Mundo

Inundaciones: al menos 400 muertos en Brasil

La peor catástrofe. Las lluvias torrenciales en la región montañosa de Río de Janeiro ya se cobraron cientos de vidas, según los partes suministrados por Defensa Civil y emergencia fluminense.

Al menos 400 personas murieron en los últimos días en Río de Janeiro, a causa de las intensas lluvias que provocaron derrumbes e inundaciones en la región montañosa de ese estado de Brasil.

Teresópolis, Nova Friburgo y Petrópolis fueron las localidades más afectadas, según los datos difundidos por Defensa Civil y la oficina de emergencia fluminense, que dan cuenta de la peor catástrofe en la historia de Río.

Las inundaciones y los aludes mataron a otras 21 en el vecino estado de Sao Paulo y 13 en el de Minas Gerais.

“Cavando en la oscuridad”. "Parecíamos zombis cubiertos de barro, cavando en la oscuridad", dijo Geisa Carvalho acerca de los minutos que siguieron a los aludes, alrededor de las 3 de la mañana en Teresópolis.

Su madre, Vania Ramos, dijo que las despertó un tremendo rugido cuando toneladas de tierra sobre su vecindario se deslizaron sobre un muro de granito. No había luz, pero el resplandor de los relámpagos les permitió ver un torrente de barro y agua que pasaba a metros de su casa, así como los restos de casas vecinas arrastrados por la ladera.

"No tengo palabras para describir lo que he visto", dijo Ramos al iniciar una marcha de ocho kilómetros hacia el centro de la ciudad en busca de comida y agua. "Muchos amigos nuestros están muertos o desaparecidos. Hay gente que tal vez nunca la encontraremos".

Carvalho y Ramos dijeron que salieron corriendo de su casa segundos después del torrente y, junto con sus vecinos del barrio Caleme, se pusieron a cavar con las manos y algunos palos en busca de vecinos. Hallaron rápidamente a una familia de cuatro enterrada bajo los escombros de su casa, en tanto el bebé de dos meses de otro vecino fue arrastrado con cuna y todo, y aún no lo habían encontrado.

Casi todas las casas del vecindario fueron arrastradas hasta el fondo de un barranco. Caños retorcidos estaban enredados en los árboles, ropa de niños cubría el terreno y por todas partes había troncos de árboles enormes apilados como mondadientes. Las calles eran ríos de agua lodosa bajo una lluvia ahora ligera.

Unos pocos rescatistas pudieron llegar el jueves a su barrio, provistos apenas de algunas palas y machetes para buscar sobrevivientes. Los vecinos dijeron que no tenían alimentos, agua ni medicinas y muchos iniciaron la larga marcha al centro de Teresópolis en busca de ayuda.

Casa precarias, las más afectadas. Estos desastres, que se producen casi todos los años durante la estación lluviosa del verano, castigan sobre todo a los pobres, que viven en casas precarias sobre laderas abruptas, las que suelen carecer de cimientos.

Las morgues no daban abasto y algunos cadáveres fueron tendidos en las aceras, cubiertos con frazadas.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo