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Insólito: por poco no trilla el auto que le habían robado

Un peón descubrió en el medio del campo, el auto que le habían robado a su patrón hace un mes. Por poco, casi lo trilla mientras cosechaba.

Me­nu­da sor­pre­sa fue la que vi­vió un ma­qui­nis­ta que se en­con­tra­ba tri­llan­do un lo­te de maíz en un cam­po de la zo­na de Su­co y se en­con­tró con un au­to en me­dio de la plan­ta­ción.

Según publica hoy el diario Puntal, mien­tras la má­qui­na avan­za­ba co­se­chan­do el maíz, an­te la mi­ra­da ató­ni­ca del con­duc­tor apa­re­ció un au­to­mó­vil VW Sen­da de co­lor ro­jo. La co­se­cha­do­ra de­tu­vo su mar­cha y se avi­só al due­ño del cam­po, Ru­bén Bo­nan­sea, quien asombrado com­pro­bó con ale­gría que se tra­ta­ba del au­to­mó­vil que le ha­bían ro­ba­do un mes antes la­dro­nes que le sa­quea­ron el cam­po.

El 10 de mar­zo el cam­po de Bo­nan­sea fue ro­ba­do por de­lin­cuen­tes que apro­ve­cha­ron que no ha­bía que­da­do na­die en la ca­sa.

En la oportunidad se lle­va­ron una com­pu­ta­do­ra por­tá­til, al­ha­jas, una sie­rra y un au­to­mó­vil VW Sen­da de co­lor ro­jo.

El de­li­to fue per­pe­tra­do a la me­dia­no­che del miér­co­les 9 en un es­ta­ble­ci­mien­to ru­ral ubi­ca­do a 5 ki­ló­me­tros al no­roes­te de la lo­ca­li­dad de Su­co, donde los de­lin­cuen­tes tam­bién fue­ron has­ta uno de los gal­po­nes y sa­ca­ron el au­to­mó­vil.

Ru­bén Bo­nan­sea arri­bó a su ca­sa en las pri­me­ras ho­ras del día 10 y ob­ser­vó que ha­bía al­go anor­mal, ya que la puer­ta se en­con­tra­ba abier­ta y es­ta­ba to­da la ca­sa re­vuel­ta.

Los de­lin­cuen­tes, apro­ve­chan­do el mo­men­to en que la vi­vien­da es­ta­ba so­la, in­gre­sa­ron al lu­gar, se lle­va­ron una no­te­book, al­ha­jas, una cá­ma­ra de fo­to­gra­fía di­gi­tal Ko­dak y, tras re­vol­ver to­do en una bús­que­da de di­ne­ro que re­sul­tó in­fruc­tuo­sa, se di­ri­gie­ron a uno de los gal­po­nes don­de car­ga­ron una mo­to­sie­rra y se lle­va­ron un au­to­mó­vil VW Sen­da de co­lor ro­jo.

Ru­bén Bo­nan­sea di­jo a PUN­TAL que no acos­tum­bra guar­dar di­ne­ro en la ca­sa, sal­vo lo esen­cial pa­ra los gas­tos dia­rios, pe­ro de igual mo­do fue ob­je­to de un ro­bo.

La po­li­cía dis­pu­so en su mo­men­to una am­plia in­ves­ti­ga­ción pe­ro no lo­gró re­cu­pe­rar nin­gún ele­men­to de los que ha­bían si­do ro­ba­dos.

Cuan­do ayer se en­con­tró el au­to en el lo­te se avi­só a la po­li­cía, que se cons­ti­tu­yó en el lu­gar y dis­pu­so lle­var el ve­hí­cu­lo has­ta la se­de po­li­cial por or­den de la fis­ca­lía del doc­tor Fer­nan­do Moi­ne.

El ve­hí­cu­lo había quedado aban­do­na­do y ocul­to a po­co más de dos mil me­tros de la ca­sa de cam­po, cer­ca de una ca­lle.

To­do ha­ce su­po­ner que los la­dro­nes, pa­ra evi­tar ser ob­ser­va­dos en la zo­na ur­ba­na de Su­co, de­ja­ron el au­to ocul­to con in­ten­cio­nes de re­gre­sar, pe­ro por cau­sas que se ig­no­ran de­sis­tie­ron y el co­che que­dó en me­dio del mai­zal.

Con el pa­so de los días el ve­hí­cu­lo que­dó allí  y de acuer­do con los pri­me­ros in­for­mes co­no­ci­dos se en­con­tra­ba en buen es­ta­do de con­ser­va­ción, e igual­men­te iba a ser so­me­ti­do a pe­ri­ta­jes a los fi­nes de en­con­tra­r al­gu­na hue­lla.

Tam­bién se rea­li­zó ayer un ras­tri­lla­je en las in­me­dia­cio­nes del lu­gar don­de fue ha­lla­do el au­to, con el objetivo de comprobar si había al­gún otro  objeto de los que le habían sido sustraídos al productor.

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