13/04/2011 09:02
Menuda sorpresa fue la que vivió un maquinista que se encontraba trillando un lote de maíz en un campo de la zona de Suco y se encontró con un auto en medio de la plantación.
Según publica hoy el diario Puntal, mientras la máquina avanzaba cosechando el maíz, ante la mirada atónica del conductor apareció un automóvil VW Senda de color rojo. La cosechadora detuvo su marcha y se avisó al dueño del campo, Rubén Bonansea, quien asombrado comprobó con alegría que se trataba del automóvil que le habían robado un mes antes ladrones que le saquearon el campo.
El 10 de marzo el campo de Bonansea fue robado por delincuentes que aprovecharon que no había quedado nadie en la casa.
En la oportunidad se llevaron una computadora portátil, alhajas, una sierra y un automóvil VW Senda de color rojo.
El delito fue perpetrado a la medianoche del miércoles 9 en un establecimiento rural ubicado a 5 kilómetros al noroeste de la localidad de Suco, donde los delincuentes también fueron hasta uno de los galpones y sacaron el automóvil.
Rubén Bonansea arribó a su casa en las primeras horas del día 10 y observó que había algo anormal, ya que la puerta se encontraba abierta y estaba toda la casa revuelta.
Los delincuentes, aprovechando el momento en que la vivienda estaba sola, ingresaron al lugar, se llevaron una notebook, alhajas, una cámara de fotografía digital Kodak y, tras revolver todo en una búsqueda de dinero que resultó infructuosa, se dirigieron a uno de los galpones donde cargaron una motosierra y se llevaron un automóvil VW Senda de color rojo.
Rubén Bonansea dijo a PUNTAL que no acostumbra guardar dinero en la casa, salvo lo esencial para los gastos diarios, pero de igual modo fue objeto de un robo.
La policía dispuso en su momento una amplia investigación pero no logró recuperar ningún elemento de los que habían sido robados.
Cuando ayer se encontró el auto en el lote se avisó a la policía, que se constituyó en el lugar y dispuso llevar el vehículo hasta la sede policial por orden de la fiscalía del doctor Fernando Moine.
El vehículo había quedado abandonado y oculto a poco más de dos mil metros de la casa de campo, cerca de una calle.
Todo hace suponer que los ladrones, para evitar ser observados en la zona urbana de Suco, dejaron el auto oculto con intenciones de regresar, pero por causas que se ignoran desistieron y el coche quedó en medio del maizal.
Con el paso de los días el vehículo quedó allí y de acuerdo con los primeros informes conocidos se encontraba en buen estado de conservación, e igualmente iba a ser sometido a peritajes a los fines de encontrar alguna huella.
También se realizó ayer un rastrillaje en las inmediaciones del lugar donde fue hallado el auto, con el objetivo de comprobar si había algún otro objeto de los que le habían sido sustraídos al productor.