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Córdoba

Gorro, bufanda y guantes: un tesoro

La indumentaria de invierno llega un cuarto más cara que el año pasado. Se repite el mismo aumento que ya tuvieron otros productos estacionales.

“Primero remarcaron la canasta navideña. Y yo no dije nada. Después remarcaron la ropa de verano. Y tampoco dije nada. Después vinieron por la canasta escolar. Y no dije nada. Ahora subieron los precios de la ropa de invierno... y están tocando a mi placard”.

La indumentaria 2011 para la temporada fría del año ha repetido el mismo patrón de aumento que ya mostraron los demás artículos estacionales, apareciendo en vidrieras con un previsible aumento del 25 por ciento.

Así lo señaló Luis Oliva, vocero de la Cámara de Comercio de Córdoba, destacando que “una vez más se repite lo que viene sucediendo desde hace dos temporadas, en las que los precios de los artículos estacionales se incrementan igual que el índice de inflación: entre un 20 y un 25 por ciento”.

En tal sentido, Oliva recordó que el mismo salto ya pegaron la indumentaria de verano, la canasta navideña, la canasta escolar y ahora llega el turno de la invernal, repitiendo el mágico 25. “No hay grandes sorpresas”, resumió, quitándole  alguna importancia a la novedad.

Trasladan precios. Sobre el origen de esos aumentos estacionales, el especialista señaló que en su gran mayoría “provienen directamente de los formadores de precios”, aludiendo a la industria textil pero también a la importación. “Depende de donde provienen, pero de afuera también están llegando con incrementos, salvo lo que es el caso de China”, dijo el especialista.

Lo que sucede con los precios en el último escalón de la cadena de distribución se traslada al consumidor, “en base a porcentajes que ya todos manejan”, dijo. Según Oliva, lo que determina el margen de ganancia que se le aplica a un producto es el movimiento que tiene. “Si son ropas de marca, se le gana el 50 por ciento, porque no tiene tanta rotación como pueden tener otros artículos más económicos que se venden muchísimo”, explica, señalando que en estos últimos casos la ganancia se achica, compensada por el crecimiento en el volumen de ventas.  

Lo bueno dentro de este esquema es que los precios que ya están en las vidrieras cordobesas no deberían modificarse en lo que queda de la temporada de termómetros bajos. “Lo que ya está, ya está”, dijo Oliva, asegurando que ya no se esperarán incrementos, “salvo que hubiera un salto importante en la pauta salarial”.

Esto se debe principalmente a una máxima que rige en el rubro de la indumentaria, y que indica que “la ropa de temporada no se compra en la temporada”. Con los depósitos ya colmados, ahora es el turno de vaciarlos.

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