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Córdoba

Este verano, el sol hace horas extra y encima quema doble

En diciembre. El Instituto del Quemado recibió 99 personas víctimas de sobreexposición solar, mientras que en igual mes de 2007 fueron 52. El cambio de horario y el no uso de protectores, motivos de la suba.

Por Natalia Lazzarini

Un arroyo que invita al chapuzón, unas nubes que alivian la sensación de calor y la necesidad de adquirir todo el bronceado que se perdió en el año. Con este panorama de referencia que se repitió en la mayoría de los casos, 99 cordobeses sufrieron quemaduras solares en diciembre.

La cifra, si se la compara con el mismo mes del año anterior, representa el doble de casos, un "fenómeno" que los médicos siguen atribuyendo a la falta de conciencia sobre el peligro que encarna el Astro Rey.

"Nos sorprendimos con el recuento de los pacientes que atendimos por sobreexposición solar", –dijo a Día a Día el jefe del Servicio del Instituto del Quemado de Córdoba, Ricardo Terasawa. "En todo el mes recibimos 99 pacientes, contra los 52 de diciembre del 2007. Creemos que sigue reinando la falta de conciencia", evaluó.

El perfil. De la casi centena de atendidos en la institución, más de la mitad (50 casos) eran mujeres. También fueron asistidos 41 hombres y ocho niños. Las quemaduras receptadas fueron leves y moderadas. Sólo un niño tuvo que permanecer internado por lesiones en la piel de tipo A (más graves). El 90 por ciento de los atendidos no había usado protector solar.

"Muchos vinieron con golpes de calor. Sentían malestares generales y estaban deshidratados. Nos comentaban que, como estaba nublado, no se dieron cuenta de que se estaban quemando. También recibimos casos de lesiones en la piel por el reflejo del sol en el agua de un arroyo o pileta", explicó el jefe de Guardia, Walter Contreras.

Desconcierto. La única explicación que encuentran los especialistas para semejante aumento de quemados es el cambio de horario. El adelanto de la hora decretado el 19 de octubre del año pasado obligó a extender también la franja permitida para tomar sol sin riesgos una hora más.

"Hoy se sabe que de 11 a 17 no se puede tomar sol. No pretendemos que la gente vaya al río o a una piscina a partir de las 18, pero sí que permanezca en la sombra cuando los rayos están pegando más fuerte", detalló Contreras.

La mayor intensidad de los rayos, que traspasan una capa de ozono cada vez más delgada, es otro factor que pese a ser menos novedoso no debe perderse de vista, según los profesionales.

Las perlitas de cada año. Como es habitual, en el Servicio de Quemados todos los años se reciben pacientes que han puesto en práctica sus creencias (nuevas o antiguas, inventadas o adquiridas) a la hora de aplacar el ardor que provoca la exposición exagerada al sol.

En la mayoría de los casos, estas "recetas" –que se detallan a continuación a modo de anécdotas– complican el tratamiento posterior. Los médicos las reciben con preocupación e intentan desterrarlas:

Té de higuera. Los ungüentos con hojas de este árbol suelen aplicarse con algodón después de hervirlas en agua. Los especialistas aseguran que complican el tratamiento posterior.

Bebidas Cola. Aunque suene extraño, todos los años se reiteran los casos de jóvenes que se aplicaron gaseosas cola porque se cree que aplaca el dolor. También dificulta la curación de la superficie de la piel quemada. "En cuestión de piel no hay recetas mágicas. Si la quemadura es muy grave, hay que envolver al afectado en una frazada y traerlo derecho al hospital", finalizó Contreras.

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