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Córdoba

Ellas los prefieren maduritos, casados y con chicos a cargo

Las empresas cordobesas están buscando operarios de más de 25 ó 30 años y con cargas de familia. Aseguran que son empleados más responsables y cumplidores, y que no se fijan sólo en cuánto ganan.

Una tendencia relativamente nueva sigue ganando terreno y consolidándose cada vez más en el mercado laboral cordobés: la contratación de empleados con un hogar a cargo, en desmedro de trabajadores más jóvenes y solteros, pero sin responsabilidades familiares.

Mayor responsabilidad en el trabajo, un perfil más conservador, mayor compromiso con la empresa, menos faltazos y más experiencia, son algunas de las características personales que vienen buscando en sus empleados las fábricas locales, lo que termina inclinándolas por trabajadores de mediana edad, casados o en pareja y, en la medida de lo posible, con uno o más hijos bajo su tutela.

En ningún caso se trata de requisitos excluyentes, ya que sigue primando en la elección de las empresas las aptitudes y habilidades laborales de cada postulante a un puesto, pero lo cierto es que ante dos candidatos con los mismos conocimientos y calificaciones técnicas, la decisión termina inclinándose por aquel que tiene una familia ya conformada.

Operario Ingalls. La consolidación de esta tendencia fue confirmada a Día a Día tanto por empresarios de distintos sectores, como por seleccionadores de personal y hasta por lo propios gremios, quienes entienden que es una corriente que llegó para quedarse.

“Las empresas no están buscando gente muy joven, por la falta de responsabilidad en el trabajo que muestran algunos chicos. Por eso, las constructoras buscan hoy gente de 25 años para arriba, con familia, cumplidores y con mayor constancia”, afirmó Néstor Chavarría, secretario general de delegación cordobesa de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra).

La búsqueda de este perfil laboral que bien podría denominarse “Charles Ingalls” también se observa en las usinas industriales. “Cuando buscamos tomar nuevos empleados, nos orientamos a personas que tengan, al menos, 25 ó 26 años de edad, y con esposa e hijos. Nos interesa mucho el tema de la responsabilidad en el trabajo, y la experiencia nos demuestra que, en términos generales, los empleados con familia a cargo son más responsables que los que no la tienen”, afirmó Héctor  Quaranta, director de la planta de Renault en barrio Salta Isabel.

Desde Fiat, su director de Recursos Humanos, Guillermo Cuello, también reconoció cierta preferencia por los postulantes con cargas de familia, “ya que se presupone que tiene una mayor responsabilidad en el trabajo”. No obstante ello, y debido a la escasez de mano de obra calificada, el ejecutivo señaló que la automotriz viene optando por incorporar personas jóvenes y formarlas en la cultura de la empresa. “Igual –sostuvo Cuello–, en el caso de los profesionales más jóvenes notamos un interés desmesurado por el ascenso laboral y económico, actitud que no está presente en los profesionales de mayor edad, que se muestran más mesurados y comprometidos con la empresa”.

Que se queden. Las que también han tomado debida nota de esta tendencia en ascenso son las seleccionadoras de personal en Córdoba, consultoras que entienden que  la inclinación de las empresas por trabajadores con familias a cargo se agudizará aún más.

“Como falta mano de obra especializada, son las propias empresas las que deben formar a sus operarios y eso es una inversión que no están dispuestas a perder con empleados que de buenas a primeras cambian de trabajo”, explicó Mariano Gewerc, titular en Córdoba de Sesa Select. “Un obrero con una familia es más prudente y conservador en sus decisiones, y no se fija solamente en el dinero que le pagan, sino también en el tipo de empresa en la que está, en la estabilidad laboral que le ofrecen”, sostuvo el consultor.

Josefina Rex, encargada de selección de Staff, coincidió en el análisis. “Esta tendencia comenzó con observarse en los cargos gerenciales, y ahora se extiende al resto de los puestos. La experiencia ha cobrado mayor preponderancia que la juventud, y eso es bueno porque se rescata a gente muy valiosa para el mercado laboral”, aseguró.

Cinco claves
1. No tan jóvenes. Las empresas están requiriendo empleados de, al menos, 25 años. Piensan que los más jóvenes todavía no han incorporado la denominada “cultura del trabajo” y que, por ello, son menos responsables en sus funciones.

2. Con flia incluida. También priorizan a trabajadores casados, en pareja y con hijos, pensando que son empleados con actitudes más prudentes, que no sólo valoran el sueldo que reciben, sino también la estabilidad en su puesto de trabajo.

3. Inversión humana. Con ello, buscan trabajadores que reconozcan la capacitación que les brinda la propia empresa en el ámbito laboral y no perderlos a manos de la competencia una vez que que ya se ha invertido en su formación.

4. Industria y construcción. Esta nueva expectativa de las empresas hacia sus nuevos trabajadores se observa con particularidad en los sectores de la construcción y la industria manufacturera. Las Pymes son las que más valoran a los empleados con cargas de familias.

5. Revalorizar la experiencia. Las empresas también han vuelto a valorar muchísimo la experiencia adquirida por sus nuevos empleados en trabajos anteriores. Por ello, hoy tener más de 40 años, ya no es sinónimo de quedar “desempleado para siempre”.

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