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Policiales

El precinto bajo sospechas

Ayer, declaró el comisario mayor Luis Perafán, que estuvo a cargo de investigar algunos hechos derivados o vinculados al crimen de Corradini.

En una completa declaración, el policía dijo que primero investigó una denuncia realizada por el comisario Bruno García, que sucedió a Aguilar en la conducción del precinto 36. Según Perafán, cuando García se hizo cargo de la oficina del imputado Aguilar, encontró en el cajón del escritorio una caja de zapatos con facturas que fueron investigadas por la División Delitos Económicos. Sugirió que en esos gastos habría habido irregularidades.

Posteriormente afirmó haber investigado la historia del arma que se usó para cometer el crimen. Dijo que había más de un arma del depósito y dio a entender que existía cierto descontrol en el manejo de las armas depositadas en el precinto. En el mismo sentido afirmó que a veces el hombre encargado de ese depósito (un policía de apellido Albareda) ni se presentaba en la comisaría y otros policías iban a su casa a pedirle la llave para retirar cosas. Le preguntaron cómo sabía que había más de una llave y contestó: “me lo dijo Albareda”.

Armas y armas. Perafán afirmó que el arma presuntamente utilizada para matar a Corradini, llegó al precinto en 1995 después de ser utilizada por un suicida.

Perafán habló de otro hecho en el cual estuvo involucrado el comisario Aguilar. Se trata de la venta de un arma al dueño de una whiskería de Río Segundo. Perafán dijo haber confirmado que esa arma estuvo secuestrada en el precinto 36.

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