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Córdoba

El PJ se anotó dos porotos en Marcos Juárez

El gobernador y su antecesor festejaron juntos la reelección del intendente vecinalista de Marcos Juárez, Eduardo Avalle. Además, celebraron el auspicioso debut del voto electrónico.

Por Juan Manuel González | Enviado especial a Marcos Juárez

Una “cosecha récord” de votos consiguió ayer en Marcos Juárez el peronismo, aliado al vecinalismo, en el debut del voto electrónico. Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota quieren “exportar” el resultado hacia toda la provincia, para intentar así renovar el contrato de “arrendamiento” en la Casa de las Tejas. En el imperio de la soja, la alianza PJ-Unión Vecinal sacó una diferencia de 20 puntos al juecismo, la segunda fuerza electoral. Schiaretti y De la Sota jugaron tan fuerte en la “siembra directa” que bien pueden colgarse de los “rindes” electorales.

El triunfo no fue sólo electoralista, sino también político: además de la holgada diferencia, el sistema de voto electrónico funcionó en las 62 mesas de escrutinio. En las siete urnas que tras ser sorteadas se abrieron para verificar los datos, no se encontraron diferencias entre los tickets de papel emitidos y los datos transmitidos por la red desde la máquina hacia el centro de cómputos.

En el palco de los festejos, De la Sota dejó en claro la lectura que el peronismo realiza del triunfo de ayer: “Los ecos del cambio (del sistema electoral) en Marcos Juárez resonarán en toda la provincia en 2011”. La frase, además de ser otra clara señal de que será candidato a gobernador, resume lo que él y Schiaretti hablaron en el hotel Portal del Este, donde ambos siguieron la transmisión del escrutinio.  

Con esta prueba piloto superada, Schiaretti reglamentará en los próximos días la ley de reforma electoral, estableciendo cómo, progresivamente, los cordobeses comenzarán a usar este sistema desde el año que viene. Se estima que recién en 2015 habrá urnas electrónicas para todos los empadronados. El gobernador, ataviado de su “uniforme” de campaña, camisa de jean y campera roja, lo ratificó: “El voto electrónico es ganar en calidad institucional, en una avanzada en la reforma política”.

Ambos sabían que las encuestas habían ratificado que el voto electrónico había tenido una amplia aceptación entre los marcosjuarenses: sobre 1.790 casos, el 94 por ciento catalogó como “fácil” al voto electrónico. La mancha del estreno fue el nivel de participación: 63 por ciento de los electores, el más bajo desde que regresó la democracia.

La inobjetable victoria del PJ en la primera elección local del calendario electoral también será capitalizada por De la Sota en su pretensión de volver a la Gobernación. De hecho, un equipo publicitario tomó imágenes de los festejos: De la Sota levantándole la mano a Eduardo Avalle, el intendente electo.

Desde el acoplado de camión que hizo de escenario, De la Sota dijo sentirse “orgulloso por pertenecer al mismo equipo de gobierno”. “Somos el cambio. Vivimos cambiando Córdoba desde hace 11 años”, resaltó el ex que quiere volver a ser, en una clara respuesta a Luis Juez, quien durante la semana dijo que el Frente Cívico es un “proyecto de sustitución, no de consolidación de las mismas personas”. También Schiaretti defendió la “continuidad” de las gestiones exitosas. Todas señales de la campaña que se avecina.

En el cónclave del hotel, De la Sota, Schiaretti y otros funcionarios provinciales remarcaban un dato clave en la interna pejotista: el candidato del kirchnerista Eduardo Accastello, Héctor Botaccín, quedó en el último puesto, con 447 votos.

El celular que sonó desde Olivos
Néstor Kirchner se habría comunicado anoche con el reelecto intendente de Marcos Juárez, Eduardo Avalle, según informaron desde el entorno del jefe comunal. La llamada telefónica se concretó alrededor de las 21.30, momentos antes de que Avalle se dirigiera a la parrillada donde celebró el triunfo. Justamente, el motivo de la comunicación del jefe del PJ fue la felicitación al ganador. Avalle devolvió gentilezas: agradeció por el goteo de fondos nacionales para la construcción de la nueva Terminal de Ómnibus.

Veeduría ciudadana sobre la pantalla
La encuesta que realizó Córdoba Transparente, en el marco de la veeduría ciudadana sobre el voto electrónico, arrojó que el 22% de los encuestados consideró que el sistema pone en riesgo el secreto del voto, e idéntico porcentaje cree que no ayuda a disminuir los riesgos de fraude. Por otra parte, al momento de elegir su opción en la pantalla táctil, los votantes se guiaron por el nombre del primer candidato; el logo del partido, el partido, la foto del candidato, y el número de lista (en ese orden).

El voto electrónico superó la prueba
El costoso sistema de voto electrónico demostró en acción ser eficiente. El escrutinio, el gran desafío de la clase política tras el escándalo del 2-S, también gritó “prueba superada”: cerrar cada urna y la emisión del acta electoral demandó apenas un minuto, y a los 15 minutos de finalizado el acto comicial el 22 por ciento de los resultados ya estaban cargados en el centro de cómputos. La frutilla del postre fue la alta aceptación que tuvo el mecanismo entre los electores.

En síntesis, a las 19, quienes quisieron festejar lo hicieron; quienes quisieron llorar, lloraron; y la mayoría se apelotonó en los bares del centro sin pasiones encontradas. 

Durante el escrutinio provisorio no hubo boletas apiladas sobre los bancos, ni se necesitó del pizarrón del aula para el conteo previo al acta. Todo fue automático. Y preciso: en las siete urnas que resultaron sorteadas para ser abiertas, el control manual, el recuento a la vieja usanza, no encontró diferencias con el resultado electrónico.

Algunos ancianos debieron preguntar a las autoridades de mesa qué hacer, pero finalmente sortearon el traspié tecnológico y expresaron su opinión. Para los más jóvenes, el voto fue cuestión de segundos. Pese a la buena aceptación del voto electrónico, el llamado de atención es el retroceso en el porcentaje de ciudadanos que votaron: 63 por ciento de 23 mil habilitados.

Votar como en el primer mundo no es barato: la aplicación en 62 mesas de Marcos Juárez demandó un subsidio de la Provincia de 570 mil pesos, contra los 7.500 pesos que desembolsó el municipio hace cuatro años. A favor, vale remarcarlo, el voto electrónico favorece la presentación de partidos minoritarios, puesto que no deben gastar en la impresión de boletas. 

Pese al cambio tecnológico no se modificó la escenografía electoral: en las puertas de los colegios, los fiscales y punteros seguían, justamente, punteando el padrón para ver quién faltaba votar. Mañas que ninguna máquina podrá erradicar.

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