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El fuego acabó con 20 mil hectáreas

Según los primeros cálculos, esa cantidad se perdió en los focos de Punilla e Ischilín, que están controlados.

Un rayo bastó para perder 20 mil hectáreas en el norte cordobés. Según las primeras estimaciones del Plan Provincial de Manejo del Fuego, esa cantidad de verde habría sucumbido ante los feroces focos en Ischilín y Punilla que se iniciaron, justamente, por la caída de un rayo en la zona de Cerro Negro.

“Son cálculos estimativos que hizo uno de los integrantes al sobrevolar la zona. Calculamos que se quemaron 20 mil hectáreas, pero el incendio aún no está liquidado”, explicó Marcelo Colombatti, a cargo del Plan Provincial.

La pérdida de semejante cantidad de hectáreas es la mala noticia. La buena es que los principales focos están controlados y se especula con que hoy serán extinguidos. Colombatti explicó que las regiones más álgidas fueron Puerta del Cielo (a escasos kilómetros de Ongamira), donde ayer por la mañana hubo tres focos de 400 metros; y Copacabana, localidad que también fue castigada por las llamas.

La tenaz labor de 270 bomberos y tres aviones hidrantes logró controlar los focos en esas regiones y reducirlos a guardia de cenizas. De todas maneras, hay alerta debido a que la sequía, las elevadas temperaturas y los vientos son caldo fácil para los reinicios, algo que generará temor hoy y los próximos días.

Al cierre de esta edición, los únicos focos activos eran “algunos puntuales” sobre los que bomberos se concentraban para controlar. “Estamos más tranquilos. Fueron días de mucho trabajo cansador, pero parecería que la cosa más brava ya pasó. Ahora debemos trabajar para que no haya reinicios, algo que es probable que ocurra, pero ya pudimos con los frentes más complicados”, explicó Colombatti.  

Las lluvias del viernes por la noche (cayeron 15 milímetros en algunos sectores de la región) colaboraron en aplacar los incendios. Los bomberos se encargaron del resto.

Pese a tener bajo control las zonas más complicadas, la cantidad de uniformados aumentará para hoy: según Colombatti, serán 350 los bomberos que “patrullarán” el departamento de Ischilín para evitar reinicios y acabar definitivamente con los focos aislados. Otro de los objetivos de ese “patrullaje” es evitar que, en caso de que haya reinicios, el fuego se acerque demasiado a las viviendas.

Un Bravo remar. La caída de un rayo el martes pasado en Cerro Negro fue el puntapié de varios días complejos para los departamentos Ischilín y Punilla.

En promedio, unos 300 bomberos y dos aviones hidrantes combatieron desde entonces los focos en localidades como Copacabana, Colimbá, Villa Albertina y Deán Funes, entre otros lugares.

La tremenda sequía en la provincia, los calores insoportables, los vientos y la “flacura” de ríos y arroyos fueron factores contra los que nada se podía hacer, excepto rogar por una lluvia salvadora.

Recién en la noche del viernes, un puñado de gotas y un leve descenso de temperatura ayudaron a los bomberos, que lograron controlar los focos más álgidos.

Pero los factores de la naturaleza no eran los únicos escollos para los uniformados: también los propios seres humanos aportaron a “ennegrecer” las sierras, tal como sucedió en cercanías de la Estancia Dos Lunas.

Fue en la tarde del viernes. Allí, cuatro personas quedaron detenidas –entre ellas, dos menores de edad que fueron enviados a la comisaría de Deán Funes– al ser sorprendidas cuando armaban un contrafuego riesgoso para la vida de los bomberos.

En lo que va del año, unas 300 mil hectáreas se habrían perdido en Córdoba a raíz de los incendios. Para tener una idea de la magnitud de la pérdida, cabe recordar que, en 2008, se quemaron 50 mil hectáreas; y en 2007, 30 mil.

Lo peor en 44 años

Córdoba vive la peor sequía en los últimos 44 años, según un informe del Departamento Climatología, dependiente del Servicio Meteorológico Nacional.  

El estudio estadístico indica que la precipitación acumulada considerada “normal” entre enero y octubre es de 580.5 milímetros en la provincia de Córdoba.

Sin embargo, en lo que va del 2009 apenas se registraron 280 milímetros; es decir, menos de la mitad de la cantidad considerada regular.
El informe muestra que el valor de precipitación más bajo en Córdoba entre 1961 y 2008 fue en el año 1965, ocasión en que apenas cayeron 304.6 milímetros. Las precipitaciones en 2009 son menores aún a las registradas en 1965. Asimismo, se explica que, mientras en 2008 la sequía afectó sólo al este cordobés, en 2009 se extendió al resto de la provincia.            

Datos

Rayos y centellas. El martes pasado, un rayo en Cerro Negro provocó un incendio que se alimentó de pastizales secos y un fuerte viento.
A la lucha. Desde entonces, un promedio de 300 bomberos y dos aviones hidrantes se “internó” en Punilla e Ischilín para trabajar a destajo.
¿Agua? Poco y nada. El viernes por la noche, algunas zonas de la región fueron “bendecidas” con lluvias aisladas. Eso contribuyó a controlar los principales focos, algo que se logró ayer. Sigue el alerta por posibles reinicios.

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