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El Barón de la Muerte

Gurreir Romario (foto) pasó casi tres días atrapado entre los escombros de su escuela en Puerto Príncipe. El chico, de 20 años, quedó en una especie de burbuja de cemento rodeado de muertos.

“Íbamos por la calle y escuchamos unos golpes entre los escombros. Golpeamos y nos respondieron. Luego de horas de trabajo el chico tiró su billetera y dijo: ‘Estoy vivo, díganle a mi padre y a mi madre’”, contó Luis Alcalá del Olmo mientras en una pantalla gigante se veía la foto del chico de remera violeta. Esa fue la primera foto que salió al mundo de una persona rescatada con vida entre los escombros.

La marca del vudú. “En la religión vudú el color del Barón de la Muerte es el violeta. Cuando el chico salió con la camisa del Barón de la Muerte no lo podía creer. ¿Por qué el Barón no se lo llevó? Cuando los peregrinos del vudú luchan contra el Barón de la Muerte van con esos colores para engañarlo. Le dicen: ‘Tú vienes a buscarme pero será mejor que te lleves a otro pendejo porque yo voy a luchar por vivir’”.

Alcalá del Olmo habló con Gurreir Romario y le preguntó si había visto al Barón de la Muerte. El chico le contestó:

–Lo tuve tres días fumando al frente mío. Me decía: Mira pendejo, tú te vienes conmigo. No te creas que te vas a salvar. Te vienes con tus amigos muertos. Tú vienes.

Pero no se lo llevó. El Barón de la Muerte se representa como un esqueleto vestido de smoking con un sombrero de copa, lentes negros y fumando un cigarrillo. El chico de la remera violeta lo vio sentado al frente suyo entre los escombros durante tres días. “Es como si a los que fueron educados en el mundo cristiano se les sienta al frente una señora con su guadaña”, concluyó el fotógrafo.

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