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Córdoba

Después del viento y la tierra, el cielo mandó algo de agua

La lluvia llegó, pero no en la cantidad esperada. Las precipitaciones fuertes, recién desde el miércoles.

Unas gotas, que llegaron luego de una jornada tórrida, con tormentas de viento y tierra durante la tarde, trajeron anoche algo de alivio a la capital cordobesa y a las zonas más afectadas por la sequía. De todos modos, recién el miércoles se producirían precipitaciones más intensas.

En las Sierras Chicas, tan castigadas por la falta de agua, cayeron chaparrones en Mendiolaza y Unquillo, mientras que en Río Ceballos, y en la cuenca del dique La Quebrada, cerca de la medianoche aún no había llovido. En tanto, en el Valle de Punilla apenas se registró una garúa en Carlos Paz y Cosquín, aunque se aguardaban noticias sobre precipitaciones más importantes en las Altas Cumbres. Sobre todo en El Cóndor, cerca del naciente del río San Antonio, uno de los principales afluentes del dique San Roque. Mientras tanto, las lluvias fuertes también se hicieron esperar en Alta Gracia y la zona del dique Los Molinos, donde sólo cayeron cinco milímetros.

Las precipitaciones se registraron durante toda la jornada en distintos departamentos del interior provincial. Según informaron desde el Observatorio Meteorológico, las tormentas más importantes fueron en Marcos Juárez, Laboulaye y Río Cuarto. En Viamonte y Pueblo Italiano cayeron 101 milímetros: fueron el récord.

Corte de tierra. Por el viento y el polvo en suspensión, la Policía Caminera realizó cortes preventivos en algunas rutas de la provincia. El tránsito fue liberado pasadas las 18.30 gracias a un tenue llovizna.

Temporal. Un fuerte temporal de viento, piedra y agua azotó el jueves por la noche Alejo Ledesma, en el sur provincial. El fenómeno causó la voladura de los techos de chapa de viviendas del barrio Sur, y hubo una decena de evacuados. “A la plaza céntrica la destrozó y hay muchos sectores afectados”, señaló el jefe comunal, Marcelo Agustín. 

Con la tormenta en la boca
“Seguramente, si llueven muchos milímetros de agua de golpe, vamos a tener muchos problemas con los desagües”. La frase no pertenece a algún exagerado opositor, ni a un delegado del Suoem, fue dicha ayer por el propio Martín Luque, titular de Defensa Civil municipal.

Con una absoluta sinceridad, el funcionario del Ejecutivo comunal reconoció, en diálogo con Canal 10, que las bocas de tormenta no están en la mejor situación de limpieza para soportar grandes lluvias, debido, entre otras cosas, a que se cuenta con pocos móviles. Además, los problemas con el sindicato también dilataron las acciones para liberar los desagües.

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