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Córdoba

Del celular al corazón

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Por Anónimo (not verified)

¿Me dejarán verla? ¿Podré darle un abrazo? ¿Se asustará al verme? ¿Cómo me va a creer que yo soy el padre? ¿Le habrán hablado mal de mí? ¿Me va a creer cuando le diga cuánto la quiero? Miles de preguntas estallaban en el espíritu de este padre que movió estructuras en tres continentes para recuperar a su hija y recuperar tres años y dos meses de tiempo perdido.

Julia lo abrazó con igual fuerza. Aceptó subirse a sus hombros como lo hizo antes de partir cuando se separaron (ver fotos). Se dejó mimar, se dejó besar, abrió sus ojitos y escuchó todo lo que este papá tenía para decirle.

“La verdad es que me ayudó mucho mostrarle todas las fotos que le había sacado de chiquita, cuando era bebé, cuando fue creciendo. Mis fotos con ella en brazos, nuestra alegría”, cuenta papá.

Pero tal vez lo que más le “rindió” para intentar ganarse su cariño, fueron las grabaciones que se cansó de tomarle, cuando Julia balbuceaba sus primeras palabras.

Máximo llevó su notebook, donde había grabado los archivos de audio registrados con su celular. “¿Quién soy yo?”, decía él. “Papá, papá, papito”, decía Julia. Julia se escuchaba a sí misma y disfrutaba de las dulces conversaciones con su “papito”, ese que ahora le demostraba el cariño que le faltó durante tres años.

También le mostró el video que subió a Youtube para el cumpleaños número cinco de la nena. Julia, al verlo, no pudo dejar de llorar, en silencio, sin llanto pero con lágrimas. “Es que ahí me dices que me amas igual que me ama mamá”, explicaba la pequeña con el corazón húmedo y el acento sevillano. Quizás se daba cuenta de que ese padre no la había abandonado como tal vez le habían dicho, y que tenía frente a sí a una persona que revolvió cielo y tierra hasta lograr volver a verla.

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