?>
Deportes

Daniel Primo: Deseaban que me fuera mal

Lo dijo referiéndose al ambiente que rodea a Belgrano. Analiza su mal paso como DT de la primera.

Por José Santiago

Su apellido recibió piñas desde todos los sectores. Su manera de trabajar despertó el disconformismo de algunos y la crítica de los hinchas de Belgrano. Su vida como técnico, en la primera rueda de la reciente temporada de la B Nacional, se fue erosionando por la silbatina de un público descontento y por la incomodidad futbolística de un equipo que no se encontraba. Al final, los números lo empujaron al exilio, después de dirigir 13 partidos y perder siete cotejos. Hoy, alejado del vértigo que devora rutinas y vomita exitismo, Daniel Primo analiza lo que vivió en su segunda vuelta como entrenador del Pirata, habla de su alejamiento, la manera en qué se fue y cómo siente el fútbol de estos tiempos.
La voz enérgica se escapa por el tubo del teléfono. Pareciera que el Gringo tiene mucho por contar y decide abrir juego de primera, a un toque para luego ir a buscar la descarga. “Acá andamos, viejo, muy contento por estar en Sportivo Belgrano para dirigirlo en el Argentino A. Estoy con ganas de salir adelante y armar un buen equipo”.

Ese “salir adelante” significa dar un paso hacia adelante desde aquel pasado en Belgrano, donde la tormenta de malos resultados le marcó el final. “Cuando analizo lo que pasó en mi mandato, pienso que los resultados no se nos dieron. Uno trabajó junto con el grupo pero las cosas no salieron como estaban planeadas. Yo miro para adelante y lo que pasó, fue”, dice en un soplo, el DT que durante mucho tiempo fue el coordinador general de las divisiones inferiores de Belgrano.

“Fijate que perdí siete partidos y en tres merecimos ganar. Con Ferro generamos pero no se nos dio, contra Independiente Rivadavia pasó lo mismo y no pudimos. Si querés te muestro los videos y te vas a dar cuenta. Si vos te ponés a sumar, hoy Belgrano tendría nueve puntos más. Pero esto es así, cuando perdés siempre se dicen cosas”, expresa en un tono incómodo que invita a hurgar.

–¿Te sentís responsable de lo que vivió Belgrano, que luchó pero no llegó?
–Cuando vos asumís las responsabilidades como técnico sabés que te puede ir bien o mal… Me considero una persona humilde y de laburo. ¿Sabés qué pasa? Acá si ganás estás capacitado y lo contrario si perdés. Es una locura como está el fútbol hoy y la verdad es que se complica trabajar así.

–¿Pero hubo autocrítica por parte tuya?
–Yo cometí errores pero me los dejo para mis adentros. Es una autocrítica que queda conmigo. Yo puse y saqué jugadores, nada más. Les hacía ver videos y trabajábamos. Pero te confieso que la única vez que me equivoqué en mi carrera fue cuando salí de la cancha pasado de vuelta y dije cosas fuera de lugar, en el clásico con Instituto, en el 1-1 en Alberdi. Ese día sentí vergüenza porque no estaba a la altura de las circunstancias.

–Se dijeron muchas cosas sobre tu manera de trabajar, la relación que tenías con el grupo…
–Yo sigo pensando lo mismo. Siempre entregué todo de mi parte para que a Belgrano le fuera bien. Acá hay una cuestión de códigos que respeto totalmente y que siempre voy a mantener. Yo miro para adelante.

–Hubo un cambio radical desde lo futbolístico después de tu partida…
–Seguro. A nosotros las cosas no nos salieron. Luego vino Jorge que pudo encontrarle la vuelta al equipo. Vos sabés que cuando viene un nuevo técnico funciona como un inflador anímico. A mí me pone contento que les haya ido bien.

–¿Te molestó que tuvieras que dejar de ser el técnico, que no siguieran sosteniéndote?
–No, para nada. Yo fui un privilegiado porque dirigí dos veces la Primera División (fue uno de los DT cuando la B descendió a la B Nacional en la temporada 2006/2007). Además creo que hice un gran trabajo de divisiones inferiores. Mirá que cuando llegué a Belgrano no había la calidad de jugadores que hay ahora.

–¿Volverías al Club?
–Yo ya cumplí una etapa en Belgrano. Y la gente me ha marcado por los resultados que obtenés. Se hace difícil porque vivimos en una vorágine. No pertenezco más a ese mundo. No sé... En el ambiente de Belgrano había gente que deseaba que me fuera mal.

—¿Desde que sector? ¿Dirigentes, allegados al club, quiénes?
–No importa… ya está. Como te dije antes, tengo códigos y le meto para adelante. No sirve de nada decir algo. Pero si vos te juntás con alguien a tomar un café y cuando hablás está todo bien y después te enterás que anda diciendo cosas por atrás tuyo. ¿Qué vas a pensar?

–Se te nota a disgusto por cómo se está viviendo el fútbol…
–Hay una incoherencia total, no hay paciencia, vivimos en una vorágine. A Bonetto lo están matando y antes era al revés. Vivimos en esa, pasas de ser el peor al mejor en un rato. Es una falta de respeto que se haya ido Marcelo. Fijate lo que le paso a Vitrola Ghiso, que se fue de Instituto como un animal y no le reconocieron que lo salvó de jugar el descenso. Trajo muchos jugadores que nadie conocía en Córdoba, todos le rindieron y jugaron muy bien y eso no se valoró, falta coherencia en el discurso.

–Y con todo esto, ¿qué opinión tenés cuando los dirigentes buscan técnicos de afuera?
–Yo lo único que te quiero decir es que buscan técnicos de Córdoba y después, cuando la cosa anda mal o ponés jugadores de Córdoba, te dicen cosas… Pero bueno, la gente no sabe lo que quiere. Ponés a los pibes y los insultan, es un quilombo bárbaro, pero el técnico es el responsable de todo.

–¿Creés que en el Argentino A puede ser más tranquilo?
–Yo estoy feliz. Con Sportivo arreglé por un año. Tuve ofertas para ir a trabajar afuera pero no estuve dispuesto a esperar. Pero estoy muy bien, en este club hay gente que conoce cómo trabajo y vamos a laburar para que salga lo mejor.

Daniel Primo recién ahora toma aire. En su verborragia oculta nombres que prefiere esconder detrás de sus “códigos”. El tiempo ha pasado. Lo cierto es que.. Algo se detuvo en punto muerto. Y fue tan grande ese silencio, fue tan grande el desamor.

Sus números como dt en Primera División y en la B Nacional
EN PRIMERA DIVISIÓN. Dirigió 12 partidos en Primera División, en la temporada 2006/2007. Ganó dos, perdió seis y empató cuatro. Además, fue interino el torneo pasado e igualó 1-1 con Chacarita.
EN LA B NACIONAL. Fue técnico en la reciente temporada 2009/2010. Debutó con un triunfo frente a All Boys por 1-0 en la cuarta fecha de la primera rueda. De los 13 partidos, ganó cuatro cotejos, empató dos y perdió siete. De 39 puntos, sacó nada más que 14 unidades.
SU SUCESOR. Jorge Guyón se hizo cargo del equipo en la 17ª fecha, venciendo a Merlo 2-1. Dirigió 22 partidos, ganó 11, empató nueve y sólo perdió dos. De 66 unidades, el Jabalí capturó 43 porotitos.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo