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Argentina

Cristina cedió y aumentó el monotributo

Desde la CGT habían exigido el aumento y amenazaron con no prestar el servicio de salud.

En medio del tira y afloje con los sindicatos y la Confederación General del Trabajo (CGT) por los salarios, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner  accedió al pedido de la central obrera y aumentó los aportes destinados a los obras sociales en el régimen de pequeños contribuyentes o los llamados monotributistas.

La semana pasada, desde la CGT exigieron un aumento en los aportes y habían amenazado con dejar de prestar el servicio de salud para estos pequeños aportantes. “Existe una decisión de la CGT de no atender más en las obras sociales a los monotributistas. Si el Gobierno quiere recaudar más a costa nuestra, que les dé asistencia médica en el hospital público”, había dicho el secretario de Acción Social de la CGT, Armando Cavalieri.

En el caso del monotributo, la contribución para la atención de la salud se eleva de 37 a  46,75 pesos en el caso de afiliados titulares. Si al mismo tiempo el contribuyente tiene a integrantes de su familia adheridos al plan de salud, la cuota extra subirá de 31 a 39 pesos por cada uno.

El incremento de más de nueve pesos tendrá impacto en más de 1.200.000 monotributistas que están inscriptos en este régimen. Vale aclarar que hay algunos aportantes que sólo pagan el impuesto y eligen no abonar las contribuciones sociales.

Paritarias. El gesto hacia Hugo Moyano se produce en momentos enque el camionero presiona por una suba salarial en la apertura de la negociaciones paritarias. Desde hace varios días, el aliado al kirchnerismo viene anunciando que no respetará los índices oficiales para los reclamos de sueldos sino el “Indec de las amas de casa”.

Esa determinación del líder camionero terminó de quedar clara el jueves pasado, tras la reunión que mantuvo con la mesa chica de la CGT. La reunión, convocada por Moyano, justamente para delinear la estrategia que los gremios desplegarán en las paritarias, terminó con nuevas expresiones públicas de que no se aceptarán “pisos ni techos” para definir las subas.

Pendientes. Los sindicalistas todavía esperan que la Casa Rosada determine un plazo de seis meses para el pase de un afiliado de una obra social a otra y la sanción de una nueva ley de riesgos de trabajo, tema por el cual disputan desde hace cinco años el Gobierno, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la CGT.

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