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Policiales

Confesó el que mató al pibe de Las Tapias

El presunto autor del asesinato tiene 17 años y es hijo de un policía. La víctima solía frecuentar la comunidad flogger. Villa Dolores pidió justicia.

El presunto autor de los golpes que terminaron con la vida de Guillermo Joel Cáceres (16), en la localidad de Las Tapias, ubicada a cinco kilómetros de Villa Dolores, al sudeste de esta capital, "se quebró y se largó a llorar" cuando fue notificado que se lo imputaba de homicidio simple. "Dijo que nunca pensó que (la golpiza) iba a terminar en una muerte", informó el comisario mayor Oscar Criado, jefe de la Departamental San Javier.

El supuesto victimario tiene 17 años, se llama Roberto "Tito" Altamirano, asiste al mismo Ipem industrial dónde Cáceres cursaba el cuarto año y es hijo de un policía, confirmó el comisario Criado. Un amigo la víctima dijo en declaraciones radiales que dentro de la "patota" que agredió a Cáceres, también se encontraba un hijo del jefe comunal de Las Tapias, Ricardo Hidalgo, pero no habría participado de la golpiza.

Al quedar sólo este menor acusado, la causa, que inicialmente estaba a cargo del fiscal de Villa Dolores, Emilio Andruet, pasó a manos de la jueza de Menores de la misma jurisdicción, Elba del Valle Allende, quien será la que resuelva la situación procesal del sospechoso.

Pedido de justicia. Elías Cáceres, padre de la víctima, pidió justicia. "No soy un tipo rencoroso, pero quiero que se haga justicia, que no quede así como que nada ha pasado. No porque este chico sea hijo de un policía puede hacer lo que quiera", aseguró.

La madre de Guillermo falleció de cáncer hace poco más de un año y medio. "Ahora me quedo solo, no tengo a nadie", se lamentó el Cáceres, de 74 años.

"Guillermo era un chico pasivo, muy tranquilo, le gustaba estudiar, no tomaba ni fumaba, salía con los amigos. Pero iba y volvía, no había problema", recordó el papá, a quien no le gustaba mucho que su hijo se vistiera como flogger.

"A mi no me gustaba, pero muchos chicos andan con ese vestuario, no era una cosa fantástica tampoco. Nosotros no tenemos Internet ni nada de eso. Él iba al ciber en bicicleta para buscar cosas de la escuela", relató Cáceres.

"Mi hijo siempre me decía que todos eran sus amigos, que él no tenía enemigos. Yo me quedaba tranquilo. Cuando (el domingo) va un muchacho a buscarme y me dice que (Guillermo) se había golpeado, ‘pucha

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